Acéldama es un campo que recibió su nombre de la traición de Judas. Los dos relatos del final de Judas no coinciden en casi nada, pero sí en que hubo en Jerusalén un campo que la gente llamaba «campo de sangre» por causa de él. Mateo 27:8 Hechos 1:19
Ubicación y contexto
Ningún texto dice dónde estaba el campo. Mateo lo llama «el campo del alfarero», Mateo 27:7 un nombre que hace pensar en un terreno de donde se sacaba arcilla o en el que trabajaban alfareros, y el uso que le dan, para sepultar extranjeros, supone que estaba fuera de la ciudad. Hechos solo dice que todos los habitantes de Jerusalén conocían la historia. Hechos 1:19
La tradición cristiana lo sitúa desde el siglo IV en la ladera sur del valle de Hinom, el barranco que rodea Jerusalén por el oeste y el sur y se junta con el Cedrón junto a En-rogel. Era una zona de tumbas excavadas en la roca, fuera de la ciudad, como era costumbre enterrar a los muertos. El valle tenía mala fama en la memoria de Israel: allí estaba el Tofet, donde se habían quemado niños en sacrificio, y Jeremías había anunciado que se llamaría «valle de la matanza». Jeremías 7:31-32 Jeremías 19:6
Historia bíblica del lugar
Según Mateo: la compra de los sacerdotes
Al ver que Jesús ha sido condenado, Judas se arrepiente, devuelve las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos y reconoce que ha entregado sangre inocente. Ellos le responden que eso es cosa suya. Judas arroja las monedas en el templo, se va y se ahorca. Mateo 27:3-5 Los sacerdotes no pueden meter ese dinero en el tesoro del templo, porque es precio de sangre; con él compran el campo del alfarero para sepultar a los extranjeros. Por eso, dice Mateo, se llama «campo de sangre» hasta hoy. Mateo 27:6-8
Según Hechos: el campo de Judas
En los días entre la ascensión y Pentecostés, Pedro habla a unos ciento veinte creyentes para proponer que alguien ocupe el lugar de Judas. Hechos 1:15-17 En medio del discurso, el texto cuenta que Judas adquirió un campo con el precio de su maldad, cayó de cabeza, reventó por medio y se le salieron las entrañas; la cosa se supo en toda Jerusalén, y el campo se llamó en su lengua Acéldama, que significa «campo de sangre». Hechos 1:18-19 Pedro cita después dos salmos: que su casa quede desierta, y que otro tome su cargo. Hechos 1:20 Salmos 69:25 Salmos 109:8 La elección de Matías sigue a este discurso. Hechos 1:23-26
La cita de «Jeremías»
Mateo termina su relato diciendo que así se cumplió lo dicho por el profeta Jeremías: que tomaron las treinta piezas de plata, el precio en que fue tasado, y las dieron por el campo del alfarero. Mateo 27:9-10 Las palabras se parecen sobre todo a un pasaje de Zacarías, donde el profeta recibe treinta piezas de plata como salario y las arroja al alfarero en la casa de Jehová. Zacarías 11:12-13
Dónde aparece el lugar en el texto, agrupado por el papel que cumple en cada tramo del relato. No es la historia de lo que ocurrió allí, sino en qué contextos lo nombra la Biblia.
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La compra del campo según Mateo
PasiónJudas devuelve las treinta piezas de plata y se ahorca; los sacerdotes compran con ellas el campo del alfarero para sepultar extranjeros.
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El campo según Hechos
Iglesia primitivaEn el discurso de Pedro antes de elegir a Matías, Hechos cuenta que Judas adquirió un campo con el precio de su maldad, cayó y murió; el campo se llama Acéldama.
Importancia teológica en la historia bíblica
Evolución histórica
Terreno de Jerusalén → comprado con el dinero de la traición y usado como cementerio de extranjeros (según Mateo), o lugar de la muerte de Judas (según Hechos) → conocido en toda la ciudad como «campo de sangre» → venerado por la tradición en el valle de Hinom, donde sigue en pie el monasterio de San Onofre. Mateo 27:7-8 Hechos 1:19