En el templo de Salomón la pila del desierto se convirtió en un conjunto de piezas monumentales, fundidas por Hiram, un artesano de Tiro. La mayor era el «mar»: un depósito redondo de diez codos de borde a borde y cinco de alto, con un contorno de treinta codos, el grosor de un palmo y el borde abierto como una flor de lirio 1 Reyes 7:23-26. Se apoyaba en doce bueyes de bronce, de tres en tres mirando a los cuatro puntos cardinales, con las ancas hacia dentro 1 Reyes 7:25, y estaba en el lado derecho de la casa, hacia el sureste 1 Reyes 7:39.
Además hubo diez fuentes de bronce, de cuarenta batos cada una, sobre diez basas con ruedas decoradas con leones, bueyes y querubines; cinco a cada lado de la casa 1 Reyes 7:27-301 Reyes 7:38-39. Todo se fundió en moldes de arcilla en la llanura del Jordán, entre Sucot y Saretán 1 Reyes 7:46. Crónicas explica para qué servía cada cosa: en las fuentes se lavaba lo que se ofrecía en holocausto, y el mar era para que se lavaran los sacerdotes 2 Crónicas 4:6.
Obra de arte
El mar de bronce sobre los doce bueyesEl ilustrador pinta los bueyes mirando hacia fuera, como dice el texto, pero los coloca en corro y no en cuatro grupos de tres; el borde no tiene la forma de flor de lirio que describe Reyes. Ilustradores de la Biblia Holman, El mar de fundición, 1890. Dominio público, vía
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