Salomón construye una flota en Ezión-geber, junto a Elat, a orillas del mar Rojo. Hiram envía en ella a sus siervos, marineros
que conocían el mar, con los de Salomón; llegan a Ofir y vuelven con cuatrocientos veinte talentos de oro
1 Reyes 9:26-28. Las naves de Hiram traen de Ofir también madera de sándalo y piedras preciosas
1 Reyes 10:11, y otra flota, la «de Tarsis», vuelve cada tres años con oro, plata, marfil, monos y pavos reales
1 Reyes 10:22. Ver mar Rojo y Tarsis.
Su papel dentro de la Biblia
Hiram es el gran aliado extranjero de la monarquía unida de Israel. Sin su madera, sus artesanos y sus marinos no se habrían
construido ni el palacio de David ni el templo de Salomón, ni se habría abierto la ruta del oro de Ofir. El texto lo presenta
con simpatía: un rey extranjero que bendice a Jehová y cumple lo que pacta. La alianza con Tiro seguirá en el reino del norte,
cuando Acab se case con Jezabel, hija de Et-baal, rey de los sidonios 1 Reyes 16:31. Ver Jezabel.
Otros con el mismo nombre
El artesano Hiram, hijo de una viuda israelita y de un broncista de Tiro, que fundió para Salomón las columnas Jaquín y Booz y
el mar de bronce del templo 1 Reyes 7:13-22. Reyes dice que su madre era de la tribu de Neftalí; Crónicas, que
era de Dan, y lo llama Hiram-abi 2 Crónicas 2:13-14. No tiene ficha propia en eLogos.