Simeón es el segundo hijo de Jacob y Lea Génesis 29:33. El Génesis lo muestra en dos momentos: la matanza de Siquem, que comete junto a Leví, y la prisión en Egipto, cuando José lo retiene como rehén. La sentencia de Jacob sobre él —«los esparciré en Israel»— se cumple en la historia de su descendencia, la tribu de Simeón.
Simeón, el hijo de Lea cuyo nombre viene de «oír»
Génesis 29:33 Leer esta escena aparte →Lea, la esposa a la que Jacob amaba menos, tiene un segundo hijo y explica así su nombre: «Por cuanto oyó Jehová que yo era menospreciada, me ha dado también este». Lo llama Simeón Génesis 29:33. El nombre, Shimʿon, suena a shamaʿ, «oír»: el primer hijo había nacido porque Dios vio; este, porque Dios oyó Génesis 29:32.
Simeón y Leví matan a los hombres de Siquem
Génesis 34:1-31 Leer esta escena aparte →La familia de Jacob acampa junto a Siquem. Siquem, hijo del príncipe de la ciudad, toma por la fuerza a Dina, la hija de Lea, y después pide casarse con ella Génesis 34:1-4. Los hijos de Jacob responden «con engaño»: solo darán a su hermana si todos los varones de la ciudad se circuncidan. Los siquemitas aceptan Génesis 34:13-24.
Al tercer día, cuando los hombres están doloridos, Simeón y Leví —«hermanos de Dina», es decir, hijos de la misma madre— toman sus espadas, entran en la ciudad, que estaba confiada, y matan a todos los varones, entre ellos a Hamor y a Siquem. Sacan a Dina de la casa de Siquem Génesis 34:25-26. Después los demás hermanos saquean la ciudad y se llevan los rebaños, los bienes, los niños y las mujeres Génesis 34:27-29.
Jacob les reprocha que lo hayan hecho odioso a los habitantes de la tierra, que pueden juntarse contra él y destruir a toda la casa. Simeón y Leví tienen la última palabra: «¿Había él de tratar a nuestra hermana como a una ramera?» Génesis 34:30-31. El capítulo termina ahí, sin decidir quién tiene razón.
José retiene a Simeón como rehén en Egipto
Génesis 42:18-36; 43:23 Leer esta escena aparte →Cuando los diez hermanos bajan a Egipto a comprar grano, el gobernador —José, a quien no reconocen— los acusa de espías. Para probar que dicen la verdad, uno de ellos debe quedarse preso hasta que vuelvan con el hermano menor Génesis 42:18-20. José escoge a Simeón y lo ata delante de sus ojos Génesis 42:24.
Simeón pasa en la cárcel todo el tiempo que Jacob tarda en dejar bajar a Benjamín. Jacob lo da casi por perdido: «José no parece, ni Simeón tampoco» Génesis 42:36. Solo cuando el grano se acaba la familia vuelve a Egipto, y el mayordomo de José saca a Simeón para que se reúna con sus hermanos Génesis 43:23.
Jacob maldice la ira de Simeón y Leví
Génesis 49:5-7 Leer esta escena aparte →En su lecho de muerte, Jacob no bendice a Simeón y a Leví por separado. Los nombra juntos y vuelve a lo de Siquem: «armas de iniquidad sus armas… en su furor mataron hombres». No maldice a sus hijos, sino su ira: «Maldito su furor, que fue fiero». Y anuncia el castigo: «Yo los apartaré en Jacob, y los esparciré en Israel» Génesis 49:5-7.
En el caso de Simeón la sentencia se cumplió de forma literal. Su tribu no recibió un territorio propio: su heredad estaba «en medio de la heredad de los hijos de Judá», porque la parte de Judá era demasiado grande para ellos Josué 19:1 Josué 19:9. Sus ciudades, como Beerseba, figuran también en la lista de Judá Josué 15:26-32 Josué 19:2-8.
Su familia
Simeón bajó a Egipto con seis hijos: Jemuel, Jamín, Ohad, Jaquín, Zohar y Saúl, de quien el texto precisa que era «hijo de la cananea» Génesis 46:10. Es uno de los pocos datos sobre las esposas de los hijos de Jacob: como Judá, Simeón tomó al menos una mujer cananea.
Otros con el mismo nombre
- Simeón, el anciano de Jerusalén que tomó en brazos al niño Jesús en el templo Lucas 2:25-35. No tiene ficha propia.
- El nombre Shimʿon es el mismo que en el Nuevo Testamento da Simón, el de Pedro y el de Simón el zelote. En el griego de Hechos, Santiago llama a Pedro Symeṓn, la forma hebrea del nombre; la Reina-Valera lo traduce «Simón» Hechos 15:14.