eLogos

José interpreta los sueños del copero y el panadero

Gn 39 Génesis 39:21—40:23

Antiguo Testamento Génesis c. siglo XVII a.C.

§ La escena

La misma fórmula reaparece en la prisión: el Señor estaba con él, y el jefe de la cárcel terminó entregándole a los demás presos Génesis 39:21-23. José vuelve a hacer lo mismo que hacía en casa de Potifar, solo que un escalón más abajo.

Caen presos el copero y el panadero del faraón, y una mañana José los encuentra alterados Génesis 40:6. El detalle importa: en medio de su propia condena injusta, se fija en la cara de otros dos presos y pregunta qué les pasa Génesis 40:7.

Ambos han soñado y no hay quien les interprete. La respuesta de José es la frase que gobierna toda su historia: las interpretaciones son de Dios Génesis 40:8. Nunca se atribuye el don.

Al copero le anuncia la restitución en tres días; al panadero, la ejecución en el mismo plazo Génesis 40:12-19. Al copero le pide una sola cosa: que se acuerde de él Génesis 40:14. Es una de las pocas veces en todo el relato en que José pide algo para sí mismo.

Ocurre exactamente como dijo, al tercer día, en el cumpleaños del faraón Génesis 40:20-22. Y el capítulo cierra con una de las líneas más crueles del libro: el copero no se acordó de José, sino que lo olvidó Génesis 40:23. Dos verbos para el mismo abandono, por si con uno no quedaba claro.

§ Escenas alrededor · José