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Benjamín en Egipto y la copa de plata de José

Gn 43 Génesis 43:1—44:34

Antiguo Testamento Génesis c. siglo XVII a.C.

§ La escena

El grano se acaba y Jacob se resiste a soltar a Benjamín. Rubén ofrece como garantía la vida de sus dos hijos, una propuesta tan desesperada que Jacob ni la responde Génesis 42:37-38. Quien desatasca la situación es Judá, que se ofrece él mismo como fiador y acepta cargar con la culpa para siempre si no lo devuelve Génesis 43:8-9.

En Egipto los reciben con un banquete. José pregunta por su padre, ve a Benjamín y tiene que salir a llorar a otro cuarto antes de poder seguir Génesis 43:29-31. Los sienta por orden de edad, lo que los deja atónitos Génesis 43:33, y le sirve a Benjamín cinco veces más que a los demás Génesis 43:34. Está reconstruyendo deliberadamente la situación original: un hermano visiblemente favorecido, y ellos mirando.

La prueba final es la copa de plata escondida en el costal de Benjamín Génesis 44:2. Cuando la encuentran, José ofrece exactamente la salida que veinte años antes ellos tomaron: que se quede solo el culpable y los demás vuelvan en paz a casa de su padre Génesis 44:17. Pueden librarse de otro hijo de Raquel sin consecuencias, otra vez.

No lo hacen. Judá —el que propuso venderlo— pronuncia el discurso más largo dirigido a una sola persona en todo el Génesis Génesis 44:18-34. Cuenta lo que la muerte del muchacho le haría a su padre, recuerda que él salió fiador, y pide quedarse como esclavo en lugar de Benjamín para no ver el mal que alcanzaría a su padre.

Ahí termina la prueba. La pregunta era si venderían a otro hermano para salvarse, y la respuesta fue que no.

§ Escenas alrededor · José