Al sexto mes del embarazo de Elisabet, Gabriel anuncia a María, en Nazaret, que concebirá un hijo, y le da una señal: «tu parienta
Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez», porque nada hay imposible para Dios Lucas 1:36-37. María va
deprisa a la montaña, a una ciudad de Judá, entra en casa de Zacarías y saluda a Elisabet Lucas 1:39-40.
Al oír el saludo, la criatura salta en el vientre de Elisabet, y ella, llena del Espíritu Santo, exclama a gran voz: «Bendita tú
entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre. ¿Por qué se me concede esto a mí, que la madre de mi Señor venga a mí?»
Lucas 1:41-43. Cuenta que el niño saltó de alegría y termina con una bienaventuranza: «bienaventurada la que creyó,
porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor» Lucas 1:44-45. María responde con el Magníficat y se
queda con ella unos tres meses Lucas 1:46-56. Ver María.
Su papel dentro de la Biblia
Elisabet aparece solo en el primer capítulo de Lucas, y no vuelve a nombrarse: el evangelio no dice cuándo murió ni si vio a su hijo
predicar. En ese capítulo, sin embargo, tiene un papel destacado: es la primera persona del Nuevo Testamento que, llena del Espíritu
Santo, reconoce en el hijo de María a su Señor, y la que da al Bautista su nombre. Con su historia, Lucas une el final del Antiguo
Testamento —una pareja sacerdotal anciana y estéril, como los patriarcas— con el comienzo del Nuevo.
Estás aquíLc 1 · ElisabetMaría visita a Elisabet: «Bendita tú entre las mujeres»
Al sexto mes del embarazo de Elisabet, Gabriel anuncia a María, en Nazaret, que concebirá un hijo, y le da una señal: «tu parienta Elisabet, ella también ha concebido hijo en su vejez», porque nada hay imposible para…