Ecbatana era la capital de los medos, en un valle alto de los montes Zagros, a más de 1.800 metros de altura. Cuando Ciro la conquistó, hacia el 550 a.C., pasó a ser una de las capitales del imperio persa, y sus reyes pasaban allí el verano, huyendo del calor de Babilonia y de Susa. Ver los persas.
Historia bíblica del lugar
Durante la reconstrucción del templo, los gobernadores persas de la región de Jerusalén preguntan al rey Darío si es cierto que Ciro había autorizado la obra. Darío manda buscar en los archivos de Babilonia, y el documento aparece en Acmeta, «en el palacio que está en la provincia de Media»: un rollo con el memorándum del decreto de Ciro, que ordena reconstruir la casa de Dios, pagar los gastos del tesoro real y devolver los utensilios del templo Esdras 6:1-5. Con ese respaldo, la obra se termina Esdras 6:14-15. Ver templo.