Siglos después, el rey Uzías de Judá, en la cumbre de su poder, se enorgullece y entra en el templo para quemar incienso sobre el altar del incienso 2 Crónicas 26:16. El sacerdote Azarías entra tras él con ochenta sacerdotes y le recuerdan que quemar incienso no le corresponde a él, sino a los sacerdotes hijos de Aarón 2 Crónicas 26:17-18. Uzías, que tiene en la mano un incensario para quemar incienso, se enfurece contra ellos, y en ese momento le brota la lepra en la frente, delante de los sacerdotes, junto al altar 2 Crónicas 26:19. Lo echan del templo, y vive leproso y apartado hasta su muerte 2 Crónicas 26:20-21.
El rey Uzías, con el incensario en la mano, herido de lepra
2 Cr 26
Antiguo Testamento 2 Crónicas 6 versículos
§ La escena
§ Escenas alrededor · Incensario
Aarón corre con el incensario entre los muertos y los vivos
Al día siguiente toda la congregación murmura contra Moisés y Aarón: «Vosotros habéis dado muerte al pueblo de Jehová».
El rey Uzías, con el incensario en la mano, herido de lepra
Los setenta ancianos con incensarios en la visión de Ezequiel Siglos después, el rey Uzías de Judá, en la cumbre de su poder, se enorgullece y entra en el templo para quemar incienso sobre el altar del incienso.
En una visión, el profeta Ezequiel es llevado al templo de Jerusalén y ve, en una cámara oculta, las paredes cubiertas de figuras de reptiles, bestias abominables e ídolos.