Qué era el «arpa» de la Biblia: el kinnor, una lira de mano
Génesis 4:21 Leer esta escena aparte →El instrumento aparece ya en los primeros capítulos de Génesis. Entre los descendientes de Caín, Génesis nombra a Jubal, «padre de todos los que tocan arpa y flauta» Génesis 4:21: la música nace con los oficios, junto a los pastores y los herreros.
La palabra hebrea es kinnor, y la Reina-Valera la traduce casi siempre «arpa». Pero el instrumento era una lira: un marco de madera formado por dos brazos y un travesaño, con las cuerdas tendidas desde el travesaño hasta una caja de resonancia. Se sostenía con un brazo contra el cuerpo y se pulsaba con la mano o con un plectro, y era lo bastante ligero para tocarlo caminando, como hacen los profetas que bajan del lugar alto 1 Samuel 10:5.
El arpa de la fiesta: banquetes, despedidas y alegría
Génesis 31:27 Leer esta escena aparte →El kinnor era ante todo el instrumento de la alegría. Cuando Labán alcanza a Jacob, que ha huido sin despedirse, le reprocha no haberle dejado despedirlo «con alegría y con cantares, con tamborín y arpa» Génesis 31:27. Job describe la prosperidad de los malvados con sus hijos que saltan al son del tamboril y de la cítara, que es el mismo kinnor Job 21:11-12, y su propia desgracia con el arpa que se ha vuelto duelo Job 30:31.
Por eso los profetas la usan para hablar del lujo y de su fin. Isaías denuncia los banquetes con arpas, vihuelas, tamboriles, flautas y vino de quienes no miran la obra de Jehová Isaías 5:12, y anuncia el día en que «cesó la alegría del arpa» Isaías 24:8. Amós critica a los que cantan al son de la flauta e inventan instrumentos «como David» Amós 6:5, y Ezequiel anuncia a Tiro que no se oirá más el son de sus cítaras, otra vez el kinnor Ezequiel 26:13.
Profetas con arpas y la mano de Jehová sobre Eliseo
1 Samuel 10:5 Leer esta escena aparte →Cuando Samuel unge a Saúl, le anuncia las señales que encontrará por el camino: en el collado de Dios se cruzará con una compañía de profetas que bajan del lugar alto con salterio, pandero, flauta y arpa delante de ellos, profetizando, y el Espíritu de Jehová vendrá sobre él 1 Samuel 10:5-6.
La música aparece unida a la profecía también en tiempos de Eliseo. Cuando los reyes de Israel, Judá y Edom le consultan en el desierto, pide: «Traedme un tañedor». Mientras el tañedor toca, la mano de Jehová viene sobre él y profetiza 2 Reyes 3:15. El texto no dice qué instrumento tocaba; la palabra hebrea designa a alguien que pulsa un instrumento de cuerda.
David toca el arpa ante Saúl
1 Samuel 16:14-23 Leer esta escena aparte →El Espíritu de Jehová se ha apartado de Saúl, y un espíritu malo de parte de Jehová lo atormenta 1 Samuel 16:14. Sus siervos le proponen buscar a alguien que sepa tocar el arpa, para que toque con su mano cuando el espíritu venga sobre él y así tenga alivio 1 Samuel 16:15-16. Uno de ellos conoce a un hijo de Isaí de Belén «que sabe tocar», valiente, guerrero, prudente y hermoso, y Jehová está con él 1 Samuel 16:18.
Así entra David en la corte: como músico. Saúl lo quiere mucho y lo hace su escudero 1 Samuel 16:21. «Y cuando el espíritu malo de parte de Dios venía sobre Saúl, David tomaba el arpa y tocaba con su mano; y Saúl tenía alivio y estaba mejor, y el espíritu malo se apartaba de él» 1 Samuel 16:23.
La misma escena se vuelve peligrosa. Cuando los celos de Saúl han crecido 1 Samuel 18:8-9, el espíritu malo viene sobre él mientras David toca como otras veces, y Saúl, que tiene una lanza en la mano, se la arroja para clavarlo en la pared; David lo esquiva dos veces 1 Samuel 18:10-11. Más tarde se repite, y esa noche David huye 1 Samuel 19:9-10.
Arpas, salterios y címbalos en el culto del templo
1 Crónicas 15:16 Leer esta escena aparte →Cuando David sube el arca a Jerusalén, él y todo Israel danzan delante de Jehová con toda clase de instrumentos de madera, con arpas, salterios, panderos, flautas y címbalos 2 Samuel 6:5. Crónicas cuenta que David manda a los jefes de los levitas designar cantores con instrumentos de música, salterios, arpas y címbalos, para que resuenen con alegría 1 Crónicas 15:16, y nombra a los que tienen «arpas afinadas en la octava» 1 Crónicas 15:21. Ante el arca quedan Asaf con los címbalos y otros levitas con salterios y arpas 1 Crónicas 16:5.
Para el templo, David organiza a los hijos de Asaf, Hemán y Jedutún: doscientos ochenta y ocho músicos instruidos en el canto de Jehová, con címbalos, salterios y arpas 1 Crónicas 25:6-7. Salomón hace arpas y salterios para los cantores con la madera de sándalo que le traen las naves de Hiram desde Ofir, una madera como nunca se había visto 1 Reyes 10:11-12. En la dedicación del templo los levitas tocan címbalos, salterios y arpas junto a ciento veinte sacerdotes con trompetas 2 Crónicas 5:12, y al dedicar la muralla de Jerusalén, en tiempos de Nehemías, vuelven a sonar Nehemías 12:27.
Los Salmos piden alabar a Jehová con arpa y con salterio de diez cuerdas Salmos 33:2, y el salmista se despierta para cantar: «despierta, salterio y arpa; me levantaré de mañana» Salmos 57:8.
Junto a los ríos de Babilonia: las arpas colgadas en los sauces
Salmos 137:1-4 Leer esta escena aparte →El Salmo 137 es el lamento de los desterrados. Junto a los ríos de Babilonia se sentaban y lloraban acordándose de Sion, y sobre los sauces colgaban sus arpas Salmos 137:1-2. Los que los habían llevado cautivos les pedían que cantaran, que les dieran alegría con los cánticos de Sion; y ellos responden con una pregunta: «¿Cómo cantaremos cántico de Jehová en tierra de extraños?» Salmos 137:3-4.
El arpa colgada es la imagen del culto suspendido: el instrumento del templo, que existía para cantar en la casa de Jehová, no puede servir para entretener a los vencedores.
Las arpas de Dios en el Apocalipsis
Apocalipsis 5:8 Leer esta escena aparte →En el Apocalipsis, cuando el Cordero toma el libro, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postran delante de él, cada uno con un arpa y con copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones de los santos, y cantan un cántico nuevo Apocalipsis 5:8-9. Juan oye después una voz del cielo como de muchas aguas, y como de arpistas que tocan sus arpas Apocalipsis 14:2. Y ve a los que han vencido a la bestia de pie sobre un mar de vidrio mezclado con fuego, con «las arpas de Dios» Apocalipsis 15:2, cantando el cántico de Moisés y del Cordero Apocalipsis 15:3.