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David huye de Saúl y le perdona la vida dos veces

1 S 20 1 Samuel 20:1—26:25

Antiguo Testamento 1 Samuel c. 1010—970 a.C. (cronología aproximada y discutida)

§ La escena

La huida empieza con una despedida. David y Jonatán acuerdan una señal con unas flechas para saber si el rey está decidido, y sellan un pacto que mira más allá de los dos: que David no corte su misericordia de la casa de Jonatán, nunca 1 Samuel 20:14-17. La señal confirma lo peor y se separan llorando 1 Samuel 20:41-42.

Sin escolta y sin provisiones, David se detiene en Nob, donde está el santuario. El sacerdote Ahimelec sale temblando a su encuentro porque lo ve solo 1 Samuel 21:1; David le miente diciendo que va en una misión del rey 1 Samuel 21:2, y consigue dos cosas: los panes consagrados, porque no había otro pan 1 Samuel 21:3-6, y la espada del filisteo de Gat, que estaba envuelta en un paño detrás del efod 1 Samuel 21:8-9. El relato desliza un detalle en una sola línea: aquel día estaba allí Doeg, edomita, el principal de los pastores de Saúl 1 Samuel 21:7.

De Nob pasa a Gat, la ciudad del hombre al que mató, y el error se nota enseguida: los siervos de Aquis lo reconocen y repiten la copla de los diez miles 1 Samuel 21:10-11. David tiene mucho miedo, y se finge loco: garabatea en las puertas y deja correr la saliva por la barba, hasta que el rey pregunta a sus hombres si le faltaban locos 1 Samuel 21:12-15.

Escapa a la cueva de Adulam, y allí se le junta su familia y una tropa que el texto describe sin adornos: todo el que estaba afligido, todo el que tenía deudas, todo el que estaba amargado de espíritu. Cuatrocientos hombres 1 Samuel 22:1-2. Pone a salvo a sus padres con el rey de Moab 1 Samuel 22:3-4 y empieza a moverse por el desierto de Judá.

Entonces llega la consecuencia de Nob. Doeg cuenta lo que vio, Saúl manda ejecutar a los sacerdotes y sus propios siervos se niegan a tocarlos; el edomita mata aquel día a ochenta y cinco hombres que vestían efod de lino, y después pasa a cuchillo la ciudad entera, con mujeres, niños y animales 1 Samuel 22:18-19. Solo escapa Abiatar, hijo de Ahimelec, que llega hasta David con el efod, y David le dice una frase que no intenta repartir culpas: yo he ocasionado la muerte de todos los de la casa de tu padre 1 Samuel 22:20-22.

Con el efod en el campamento, la fuga cambia de método: ahora consulta antes de moverse. Así libera Keila de los filisteos 1 Samuel 23:1-5 y así se entera, a tiempo, de que los propios vecinos de Keila lo entregarían 1 Samuel 23:9-13. En el bosque de Zif, Jonatán lo visita por última vez y le dice lo que nadie más dirá en voz alta: tú reinarás sobre Israel y yo seré segundo después de ti 1 Samuel 23:16-18. Los zifeos lo delatan dos veces 1 Samuel 23:19, 1 Samuel 26:1, y una persecución en el monte se interrumpe porque llega aviso de que los filisteos han invadido 1 Samuel 23:26-28.

Y llega la escena que define al personaje. En una cueva de En-gadi, Saúl entra solo a hacer sus necesidades sin saber que David y sus hombres están al fondo; ellos le dicen que es el día que Dios le ha entregado a su enemigo, y David se acerca y corta en silencio la orilla del manto real 1 Samuel 24:3-4. Después le pesa incluso eso 1 Samuel 24:5 y contiene a sus hombres con una razón que repetirá: no extenderá la mano contra su señor, porque es el ungido de Jehová 1 Samuel 24:6. Sale de la cueva, le muestra el trozo de tela desde lejos y le expone el argumento entero 1 Samuel 24:8-15. Saúl llora, lo llama hijo, reconoce que David es más justo que él y le pide que jure no exterminar su descendencia 1 Samuel 24:16-22.

Entre las dos escenas de clemencia, el libro coloca una en la que David sí iba a matar. Muere Samuel 1 Samuel 25:1. En Carmelo, un hombre rico llamado Nabal responde con desprecio a la petición de provisiones de quien había protegido a sus pastores 1 Samuel 25:10-11, y David sale con cuatrocientos hombres ceñidos de espada a acabar con toda la casa 1 Samuel 25:13. Lo detiene Abigail, la mujer de Nabal, que sale a su encuentro con la provisión negada y un discurso que mezcla diplomacia y teología: le pide que no cargue con sangre derramada sin causa, y le recuerda que Jehová le hará casa firme 1 Samuel 25:18-31. David bendice su buen sentido y reconoce lo que estuvo a punto de hacer 1 Samuel 25:32-34. Nabal muere diez días después 1 Samuel 25:37-38, y David toma por mujeres a Abigail y a Ahinoam de Jezreel; mientras tanto, Saúl había dado a Mical a otro hombre 1 Samuel 25:42-44.

La segunda oportunidad llega de noche, en el desierto de Zif. David y Abisai bajan al campamento dormido y encuentran a Saúl con la lanza clavada en tierra a su cabecera; Abisai pide permiso para clavarlo de un solo golpe y David se lo niega con la misma frase: quién extenderá su mano contra el ungido de Jehová y será inocente 1 Samuel 26:7-9. Se llevan la lanza y la vasija de agua, y desde la cima de enfrente David le grita al general Abner que ha cuidado mal a su señor 1 Samuel 26:11-16. Saúl vuelve a llamarlo hijo, reconoce que ha hecho neciamente y lo bendice 1 Samuel 26:21-25. Es la última vez que se ven.

§ Escenas alrededor · David