La unción de David y la caída de Saúl se cuentan como un solo movimiento: el Espíritu de
Jehová se aparta de Saúl y un espíritu malo de parte de Jehová lo atormenta
1 Samuel 16:14. Sus criados proponen buscar un tañedor de arpa1 Samuel 16:15-16, y uno de ellos describe al hijo de Isaí con una lista
de cinco cosas que resultará ser el resumen de su vida: sabe tocar, es valiente y
vigoroso, hombre de guerra, prudente en sus palabras, de buen aspecto, y Jehová está con
él 1 Samuel 16:18. Saúl lo manda llamar, lo quiere mucho y lo hace su
paje de armas 1 Samuel 16:21; cuando el espíritu venía sobre el rey,
David tomaba el arpa y Saúl tenía alivio 1 Samuel 16:23. El futuro
sucesor entra en palacio por la puerta de servicio.
La guerra vuelve. Los filisteos acampan entre Soco y Azeca, en Efes-damim, e Israel se
asienta enfrente, con el valle de Ela de por medio 1 Samuel 17:1-3. Del
campamento filisteo sale un hombre de Gat al que el texto describe con detalle de
inventario: casco de bronce, cota de malla que pesaba cinco mil siclos, grebas de
bronce, jabalina al hombro, un asta como el rodillo de un telar y una punta de hierro de
seiscientos siclos, y un escudero delante 1 Samuel 17:4-7. Su propuesta
no es una batalla sino un trato: que elijan un hombre, que peleen los dos, y que el
pueblo del perdedor sirva al del ganador 1 Samuel 17:8-9. La oferta se
repite mañana y tarde durante cuarenta días 1 Samuel 17:16.
David llega por encargo doméstico: llevar pan y grano a sus hermanos y diez quesos al
jefe de mil 1 Samuel 17:17-18. Oye el desafío y hace dos preguntas
seguidas, una por el premio y otra por el insulto: qué se hará al hombre que lo mate, y
quién es este filisteo incircunciso para provocar a los escuadrones del Dios viviente
1 Samuel 17:26. Su hermano mayor le responde con desprecio y le pregunta
con quién ha dejado aquellas pocas ovejas 1 Samuel 17:28. La frase es de
las que el libro no explica y no hace falta que explique.
Saúl lo viste con su propia armadura y David no puede andar con ella, porque nunca la ha
usado; se la quita 1 Samuel 17:38-39. Baja al arroyo, escoge cinco
piedras lisas, y va al encuentro con el cayado, la honda y el zurrón
1 Samuel 17:40. El filisteo lo maldice por sus dioses y le promete darlo
a las aves 1 Samuel 17:43-44; David le responde que él viene con espada,
lanza y jabalina, y que el otro viene en el nombre de Jehová de los ejércitos
1 Samuel 17:45. La piedra se hunde en la frente
1 Samuel 17:49; el narrador subraya que no había espada en la mano de
David 1 Samuel 17:50, y que la cabeza se la cortó con la del propio
gigante 1 Samuel 17:51.
Estás aquí1 S 16 · DavidDavid y Goliat en el valle de Ela
La unción de David y la caída de Saúl se cuentan como un solo movimiento: el Espíritu de Jehová se aparta de Saúl y un espíritu malo de parte de Jehová lo atormenta.