eLogos

David toma Jerusalén y lleva el arca a la ciudad

2 S 5 2 Samuel 5:6—6:23

Antiguo Testamento 2 Samuel c. 1010—970 a.C. (cronología aproximada y discutida)

§ La escena

Lo primero que hace el rey de las doce tribus es tomar una ciudad que las doce tribus habían dejado sin tomar. Los jebuseos, confiados en sus murallas, lo reciben con una burla —hasta los ciegos y los cojos te echarán de aquí— y David toma la fortaleza de Sion, que pasa a llamarse la ciudad de David 2 Samuel 5:6-7. El relato menciona un detalle técnico que sigue discutiéndose: la orden de subir por el tsinnor, palabra que las versiones traducen por «canal», «conducto» o «garfio» 2 Samuel 5:8. Luego edifica alrededor, desde el Milo hacia dentro, y el narrador cierra el episodio con su fórmula habitual: iba engrandeciéndose, porque Jehová estaba con él 2 Samuel 5:9-10.

Llega enseguida el reconocimiento internacional. Hiram, rey de Tiro, le envía madera de cedro, carpinteros y canteros, y le construyen una casa; David entiende por eso que Dios lo ha confirmado como rey sobre Israel 2 Samuel 5:11-12. Toma más mujeres y concubinas en Jerusalén y le nacen más hijos 2 Samuel 5:13-16. Los filisteos reaccionan al enterarse de la unción y suben dos veces; las dos veces David consulta antes de pelear, y la segunda recibe una instrucción rara y concreta: no subir de frente, sino rodear por detrás de las balsameras y esperar a oír «estruendo como de marcha» por las copas de los árboles 2 Samuel 5:17-25.

Con la capital asegurada, va por el arca. Reúne treinta mil hombres escogidos y la trae en un carro nuevo desde la casa de Abinadab 2 Samuel 6:1-4. En el camino los bueyes tropiezan, Uza extiende la mano para sostenerla y muere allí mismo junto al arca 2 Samuel 6:6-7. David se enoja y tiene miedo, y la deja tres meses en casa de Obed-edom, a quien Dios bendice durante ese tiempo 2 Samuel 6:8-11.

El segundo intento se hace de otra manera: con un sacrificio tras los seis primeros pasos y con el rey danzando con toda su fuerza, ceñido de un efod de lino, entre gritos y sonido de trompeta 2 Samuel 6:13-15. Desde una ventana, Mical, la hija de Saúl, lo ve saltar y lo menosprecia en su corazón 2 Samuel 6:16. Cuando él vuelve a bendecir a su casa, ella le sale al paso con ironía —qué honrado ha quedado hoy el rey de Israel descubriéndose delante de las criadas— y él le responde recordándole delante de quién danzaba y quién lo eligió a él en lugar de su padre 2 Samuel 6:20-22. El capítulo termina con una frase seca: Mical no tuvo hijos hasta el día de su muerte 2 Samuel 6:23. Con ella se cierra la posibilidad de una descendencia que uniera las dos casas.

§ Escenas alrededor · David