Dan es el quinto hijo de Jacob y el primero que no nació de una de sus esposas, sino de Bilha, la sierva de Raquel Génesis 30:4-6 Génesis 35:25. El Génesis no cuenta nada de lo que hizo: su historia es la de su nacimiento, en medio de la rivalidad entre Raquel y Lea, y la de las palabras que su padre y Moisés dijeron sobre su descendencia, la tribu de Dan.
Al bendecir a sus hijos, Jacob vuelve al nombre de Dan: «Dan juzgará a su pueblo, como una de las tribus de Israel» Génesis 49:16. El hijo de una sierva tendrá su lugar de pleno derecho entre las tribus. Después cambia de imagen: Dan será «serpiente junto al camino, víbora junto a la senda, que muerde los talones del caballo, y hace caer hacia atrás al jinete» Génesis 49:17. Y en medio de las bendiciones, Jacob intercala una oración: «Tu salvación esperé, oh Jehová» Génesis 49:18.
Moisés, en su propia bendición, lo compara con otro animal: «Dan es cachorro de león que salta desde Basán» Deuteronomio 33:22.
Cómo lo recuerda el resto de la Biblia
La memoria de Dan es sobre todo la de su tribu, y no es buena. En la ciudad que tomó en el norte levantó un santuario con una imagen robada y sus propios sacerdotes Jueces 18:30-31, y siglos después Jeroboam puso allí uno de sus dos becerros de oro 1 Reyes 12:28-30.
Crónicas lo nombra entre los hijos de Israel 1 Crónicas 2:1-2, pero sus genealogías, que después repasan una por una las tribus, no tienen una sección para Dan. En la lista de las doce tribus del Apocalipsis, Dan no aparece: su lugar lo ocupa Manasés, y José figura aparte Apocalipsis 7:5-8. En cambio, en la ciudad que ve Ezequiel, Dan recibe la primera porción de tierra y una de las doce puertas lleva su nombre Ezequiel 48:1 Ezequiel 48:32.
Otros con el mismo nombre
- Dan, la ciudad del extremo norte de Israel, antes llamada Lais, que recibió su nombre de la tribu. «Desde Dan hasta Beerseba» designaba el país entero Jueces 20:1.