Simeón es el segundo hijo de Jacob y Lea Génesis 29:33. El Génesis lo muestra en dos momentos: la matanza de Siquem, que comete junto a Leví, y la prisión en Egipto, cuando José lo retiene como rehén. La sentencia de Jacob sobre él —«los esparciré en Israel»— se cumple en la historia de su descendencia, la tribu de Simeón.
Cuando los diez hermanos bajan a Egipto a comprar grano, el gobernador —José, a quien no reconocen— los acusa de espías. Para probar que dicen la verdad, uno de ellos debe quedarse preso hasta que vuelvan con el hermano menor Génesis 42:18-20. José escoge a Simeón y lo ata delante de sus ojos Génesis 42:24.
Simeón pasa en la cárcel todo el tiempo que Jacob tarda en dejar bajar a Benjamín. Jacob lo da casi por perdido: «José no parece, ni Simeón tampoco» Génesis 42:36. Solo cuando el grano se acaba la familia vuelve a Egipto, y el mayordomo de José saca a Simeón para que se reúna con sus hermanos Génesis 43:23.
Su familia
Simeón bajó a Egipto con seis hijos: Jemuel, Jamín, Ohad, Jaquín, Zohar y Saúl, de quien el texto precisa que era «hijo de la cananea» Génesis 46:10. Es uno de los pocos datos sobre las esposas de los hijos de Jacob: como Judá, Simeón tomó al menos una mujer cananea.
Otros con el mismo nombre
- Simeón, el anciano de Jerusalén que tomó en brazos al niño Jesús en el templo Lucas 2:25-35. No tiene ficha propia.
- El nombre Shimʿon es el mismo que en el Nuevo Testamento da Simón, el de Pedro y el de Simón el zelote. En el griego de Hechos, Santiago llama a Pedro Symeṓn, la forma hebrea del nombre; la Reina-Valera lo traduce «Simón» Hechos 15:14.