En el Horeb, Dios encarga a Elías ungir a Eliseo como profeta en su lugar 1 Reyes 19:16. Elías lo encuentra arando con doce yuntas de bueyes delante de él; Eliseo va con la última. Elías pasa junto a él y le echa encima su manto 1 Reyes 19:19.
No hay unción ni palabras. Eliseo deja los bueyes, corre tras Elías y le pide despedirse de su padre y de su madre. La respuesta de Elías es seca: «Ve, vuelve; ¿qué te he hecho yo?» 1 Reyes 19:20. Eliseo vuelve, mata la yunta de bueyes, cuece la carne con la madera del arado, la da a la gente para que coma, y se va tras Elías para servirle 1 Reyes 19:21.