Cuando Jehová va a llevarse a Elías al cielo en un torbellino, Elías sale de Gilgal con Eliseo y va a Bet-el, a Jericó y al Jordán. Tres veces le pide a Eliseo que se quede, y tres veces Eliseo jura que no lo dejará; en Bet-el y en Jericó, los hijos de los profetas le advierten que Jehová se llevará hoy a su señor, y él les manda callar 2 Reyes 2:1-6. Cincuenta de ellos se quedan mirando de lejos 2 Reyes 2:7.
Junto al río, Elías toma su manto, lo dobla, golpea las aguas, y estas se apartan a uno y otro lado, de modo que los dos pasan en seco 2 Reyes 2:8. Al otro lado, Elías le pregunta qué quiere que haga por él antes de ser quitado, y Eliseo pide «una doble porción de tu espíritu». Elías responde que ha pedido una cosa difícil: si lo ve cuando sea quitado, le será hecho 2 Reyes 2:9-10. Mientras van hablando, un carro de fuego con caballos de fuego los separa, y Elías sube al cielo en un torbellino 2 Reyes 2:11.