Dios da a Moisés la señal de la vara y la serpiente
Éxodo 4:1-20 Leer esta escena aparte →Moisés pone una objeción: no le van a creer. Dios le contesta con una pregunta sencilla —qué tiene en la mano— y la respuesta es una vara Éxodo 4:1-2. Al arrojarla al suelo se convierte en una serpiente de la que Moisés huye; cuando la agarra por la cola, vuelve a ser vara Éxodo 4:3-4. La señal tiene un fin declarado: que crean que se le ha aparecido el Dios de sus padres Éxodo 4:5.
Se le ordena llevarla, porque con ella hará las señales Éxodo 4:17, y cuando emprende el regreso a Egipto el texto ya no la llama su vara, sino la vara de Dios Éxodo 4:20.
La vara de Moisés ante el faraón y en las plagas
Éxodo 7:8—10:13 Leer esta escena aparte →En la corte, Aarón arroja la vara y se vuelve una serpiente. Los magos de Egipto hacen lo mismo con sus encantamientos, pero la vara de Aarón se traga las de ellos Éxodo 7:10-12.
Obra de arte
Para la primera plaga, Dios manda a Moisés a esperar al faraón junto al río con la vara que se había convertido en serpiente, y el mensaje anuncia que con ella se golpearán las aguas Éxodo 7:15-17. Luego la orden es que Aarón tome su vara y extienda la mano sobre las aguas de Egipto Éxodo 7:19-20. Más adelante es Moisés quien la extiende para el granizo Éxodo 9:23 y para la langosta Éxodo 10:13.
La vara de Moisés: el mar Rojo y el agua de la roca
Éxodo 14:15—17:13 Leer esta escena aparte →Frente al mar, con el ejército egipcio detrás, la orden es alzar la vara y extender la mano sobre el agua para dividirla Éxodo 14:16. Cuando llega el momento, el relato solo menciona la mano extendida y un fuerte viento del oriente que sopla toda la noche Éxodo 14:21.
Obra de arte
En Refidim no hay agua, y la protesta llega a tal punto que Moisés teme que lo apedreen Éxodo 17:1-4. Se le manda golpear la peña de Horeb con la misma vara con la que golpeó el río, y de la roca sale agua Éxodo 17:5-6.
Poco después, en la batalla contra Amalec, Moisés sube a la cumbre de un collado con la vara de Dios en la mano. Mientras mantiene los brazos en alto, vence Israel; cuando los baja, vence Amalec. Aarón y Hur terminan sosteniéndoselos, uno de cada lado, hasta que se pone el sol Éxodo 17:9-12.
Moisés golpea la roca de Meriba con la vara
Números 20:1-13 Leer esta escena aparte →Cerca del final del viaje la escena se repite: no hay agua y el pueblo protesta Números 20:2-5. Esta vez la instrucción es otra: tomar la vara, reunir a la congregación y hablarle a la peña delante de todos Números 20:8. Moisés toma la vara de delante del Señor Números 20:9, increpa al pueblo y golpea la roca dos veces. El agua sale igual Números 20:10-11.
Obra de arte
En ese mismo episodio se les anuncia a Moisés y a Aarón que no entrarán con el pueblo en la tierra. La razón que da el texto es que no creyeron en Dios ni lo santificaron delante de Israel Números 20:12.