Tel-abib es el único asentamiento de los deportados de Judá en Babilonia que la Biblia nombra. Aparece una sola vez, pero dice mucho: los desterrados no vivían en una prisión ni en la capital, sino en pueblos propios en el campo, junto a los canales. En uno de ellos vivía Ezequiel.
Ubicación y contexto
El texto sitúa Tel-abib junto al río Quebar, uno de los canales que repartían el agua del Éufrates por la llanura. Ezequiel 3:15 Si el Quebar es el Kabaru de los documentos cuneiformes, el asentamiento estaba en la zona de Nipur, al sureste de Babilonia. Su emplazamiento exacto no se conoce.
Historia bíblica del lugar
En el quinto año de la deportación del rey Joaquín, Ezequiel ve la gloria de Dios junto al Quebar y recibe el encargo de hablar a una casa rebelde. Ezequiel 1:1-3 Después el espíritu lo levanta y lo lleva, y llega a los cautivos que vivían en Tel-abib, junto al río Quebar; se sienta donde ellos estaban y pasa siete días «atónito entre ellos». Ezequiel 3:14-15 Al cabo de los siete días recibe el encargo de ser atalaya de Israel. Ezequiel 3:16-17
El libro no vuelve a nombrar el lugar, pero lo supone: los ancianos de Judá se sientan en la casa de Ezequiel a consultarlo Ezequiel 8:1, y allí mismo, en su casa, el profeta hace a la vista de todos sus acciones simbólicas. Ezequiel 12:3-7
Dónde aparece el lugar en el texto, agrupado por el papel que cumple en cada tramo del relato. No es la historia de lo que ocurrió allí, sino en qué contextos lo nombra la Biblia.
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Ezequiel entre los desterrados
ExilioDespués de la visión del Quebar, el espíritu lleva a Ezequiel a Tel-abib, donde vivían los cautivos, y se queda siete días atónito entre ellos.