Saúl y la adivina de Endor: la aparición de Samuel
1 S 281 Samuel 28:3-25
Antiguo Testamento1 Samuelc. siglo XI a.C. (cronología aproximada y discutida); el final del período de los jueces y el comienzo de la monarquía.23 versículos
La última aparición de Samuel ocurre después de muerto. El texto recuerda dos datos
antes de empezar: Samuel ya había sido enterrado en Ramá, y Saúl había expulsado del
país a los que evocaban muertos y a los adivinos 1 Samuel 28:3.
Los filisteos acampan en Sunem y Saúl, en Gilboa, tiene miedo. Consulta a Dios, «pero
Jehová no le respondió ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas»
1 Samuel 28:4-6. Entonces busca a una mujer que evoca muertos en Endor,
va disfrazado y de noche, y le pide: «hazme venir a Samuel»
1 Samuel 28:7-11.
Cuando la mujer ve a Samuel, grita, y en ese momento reconoce a Saúl
1 Samuel 28:12. Dice que ve «dioses que suben de la tierra» —en hebreo,
elohim, una palabra que puede designar seres sobrehumanos en general— y lo describe:
un anciano, cubierto con un manto. Saúl entiende que es Samuel y se postra
1 Samuel 28:13-14.
«¿Por qué me has inquietado haciéndome venir?». Saúl le explica que Dios ya no le
responde. Samuel le repite lo que le dijo en vida: Dios le quitó el reino y se lo dio
a David, por no haber obedecido en lo de Amalec. Y añade lo que no sabía: Israel caerá
en manos de los filisteos, «y mañana estaréis conmigo, tú y tus hijos»
1 Samuel 28:15-19. Saúl cae al suelo sin fuerzas
1 Samuel 28:20. Al día siguiente, en Gilboa, muere con tres de sus
hijos 1 Samuel 31:6.