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Pablo en el Areópago de Atenas: «Al Dios no conocido»

Hch 17 Hechos 17:16-34

Nuevo Testamento Hechos Siglo I d.C.; llamado hacia los años 33—36, activo hasta comienzos de los 60 y muerto en Roma hacia el 64—67 según la tradición antigua (cronología aproximada). 19 versículos

§ La escena

Mientras espera en Atenas, a Pablo «se le enardecía el espíritu» al ver la ciudad llena de ídolos. Discute en la sinagoga y cada día en la plaza con quien encuentra, también con filósofos epicúreos y estoicos, que lo llaman «palabrero» y creen que anuncia dioses extranjeros Hechos 17:16-18. Lo llevan al Areópago para que explique su doctrina nueva Hechos 17:19-21.

Pablo no empieza por la Escritura, que sus oyentes no conocen. Empieza por un altar que ha visto en la ciudad con la inscripción «al Dios no conocido»: ese es el Dios que viene a anunciarles, el que hizo el mundo y no habita en templos hechos por manos Hechos 17:22-25. Cita a un poeta de ellos —«porque linaje suyo somos»— para argumentar que Dios no puede parecerse a una imagen de oro o de piedra Hechos 17:28-29. Y termina con lo que ellos no pueden aceptar: Dios juzgará al mundo por medio de un hombre al que resucitó de los muertos Hechos 17:30-31.

Al oír lo de la resurrección, unos se burlan y otros le dicen que lo oirán otra vez. Creen unos pocos, entre ellos Dionisio, miembro del Areópago, y una mujer llamada Dámaris Hechos 17:32-34.

§ Escenas alrededor · Pablo