Noemí emigra de Belén a Moab y pierde a su marido y a sus hijos
Rut 1:1-5 Leer esta escena aparte →En los días de los jueces hay hambre en la tierra, y un hombre de Belén de Judá, Elimelec, se va con su mujer, Noemí, y sus dos hijos, Mahlón y Quelión, a vivir como extranjeros en los campos de Moab. Son efrateos, de la familia de Belén Rut 1:1-2. Allí muere Elimelec. Los hijos se casan con dos moabitas, Orfa y Rut, y unos diez años después mueren también los dos. El texto lo resume en una línea: la mujer quedó sin sus dos hijos y sin su marido Rut 1:3-5. Ver Belén y los moabitas.
Noemí vuelve a Belén y despide a sus nueras
Rut 1:6-18 Leer esta escena aparte →En Moab, Noemí oye que Jehová ha visitado a su pueblo para darle pan, y se pone en camino hacia Judá con sus dos nueras Rut 1:6-7. En el camino las despide: que vuelva cada una a casa de su madre, que Jehová las trate con la misma bondad con que ellas han tratado a los muertos y a ella, y que encuentren descanso en casa de un nuevo marido. Las besa, y ellas lloran Rut 1:8-9. Ver misericordia.
Ante su negativa, Noemí razona con una lógica parecida a la del levirato: ya no tiene hijos en el vientre que puedan ser sus maridos, es demasiado vieja para casarse, y aunque esa misma noche tuviera hijos, ¿esperarían ellas a que crecieran? Y añade que su amargura es mayor que la de ellas, «porque la mano de Jehová ha salido contra mí» Rut 1:11-13. Orfa la besa y vuelve; Rut se queda con ella y le jura por Jehová que solo la muerte las separará. Noemí deja de insistir Rut 1:14-18. Ver Rut y levirato.
Noemí llega a Belén y pide que la llamen Mara
Rut 1:19-22 Leer esta escena aparte →Cuando llegan a Belén, toda la ciudad se conmueve, y las mujeres preguntan si es Noemí. Ella responde con su propio nombre: que no la llamen Noemí, «agradable», sino Mara, «amarga», porque el Todopoderoso la ha llenado de amargura. Se fue llena y Jehová la ha hecho volver vacía; Jehová ha testificado contra ella y el Todopoderoso la ha afligido Rut 1:19-21. El narrador añade dos datos: con ella viene Rut, la moabita, y llegan al comienzo de la siega de la cebada Rut 1:22.
Noemí prepara el encuentro de Rut y Booz en la era
Rut 2:19—3:18 Leer esta escena aparte →Rut vuelve del campo con lo que ha recogido, como un efa de cebada, y Noemí pregunta dónde ha espigado. Cuando oye el nombre de Booz, bendice a Jehová, que no ha dejado de mostrar su bondad con los vivos ni con los muertos, y le explica a Rut quién es: un pariente cercano, uno de los que tienen derecho a redimirlas Rut 2:19-20. Le aconseja que siga con las criadas de Booz, y Rut espiga allí hasta el final de la siega del trigo, viviendo con su suegra Rut 2:22-23. Ver Booz y goel.
Terminada la cosecha, Noemí decide buscarle a Rut un hogar, un «descanso», con una palabra de la misma raíz que la que había usado al despedir a sus nueras en el camino Rut 3:1 Rut 1:9. Le da instrucciones precisas: lavarse, perfumarse, ponerse su ropa, bajar a la era donde Booz avienta la cebada, esperar a que coma y beba, fijarse dónde se acuesta, descubrirle los pies y acostarse allí; él le dirá lo que tiene que hacer Rut 3:2-4. Cuando Rut vuelve al amanecer con seis medidas de cebada, Noemí le dice que espere: ese hombre no descansará hasta resolver el asunto ese mismo día Rut 3:16-18.
Nace Obed, el nieto que las vecinas llaman hijo de Noemí
Rut 4:1-17 Leer esta escena aparte →En la puerta de Belén, Booz le plantea al otro pariente el asunto: Noemí vende la parcela de tierra que había sido de su hermano Elimelec Rut 4:3. Cuando el pariente renuncia, Booz adquiere ante los ancianos todo lo de Elimelec, de Quelión y de Mahlón, «de mano de Noemí», y toma a Rut por mujer Rut 4:9-10.
Cuando nace el hijo de Rut y Booz, las mujeres de Belén le dicen a Noemí: bendito sea Jehová, que no la ha dejado sin redentor; el niño le devolverá la vida y la sostendrá en la vejez, porque lo ha dado a luz su nuera, que la ama y vale más para ella que siete hijos Rut 4:14-15. Noemí toma al niño, lo pone en su regazo y lo cría. Las vecinas le dan nombre —«A Noemí le ha nacido un hijo»— y lo llaman Obed, que será el padre de Isaí, padre de David Rut 4:16-17. Ver David.
Su papel dentro de la Biblia
El libro se llama Rut, pero su relato empieza y termina con Noemí. Es ella la que pierde todo en el primer capítulo, la que reconoce en Booz al pariente redentor y la que planea el encuentro; y es a ella a quien las mujeres de Belén dicen que le ha nacido un hijo. Su historia va del vacío a la plenitud: «me fui llena, y Jehová me ha vuelto con las manos vacías», al principio Rut 1:21; un niño en su regazo, al final Rut 4:16. A través de ella, la familia de Elimelec, que parecía extinguida en Moab, continúa en la línea de David.
Fuera del libro de Rut, la Biblia no vuelve a nombrarla.