Los profetas usan la trompeta como imagen del aviso. Dios hace a Ezequiel atalaya de Israel Ezequiel 33:7 y le explica su responsabilidad con una comparación: el centinela que ve venir la espada toca la trompeta y avisa al pueblo; si alguien la oye y no hace caso, su sangre será sobre su cabeza; pero si el atalaya ve venir la espada y no toca la trompeta, Dios le pedirá cuentas de la sangre de los que mueran Ezequiel 33:3-6.
Joel manda tocar trompeta en Sion porque viene el día de Jehová Joel 2:1, y otra vez para convocar un ayuno y una asamblea Joel 2:15. Amós pregunta: «¿Se tocará la trompeta en la ciudad, y no se alborotará el pueblo?» Amós 3:6, y Sofonías llama al día de Jehová «día de trompeta y de algazara» contra las ciudades fortificadas Sofonías 1:16. En Zacarías es el propio Dios quien tocará la trompeta Zacarías 9:14.