Masa madre
En el mundo antiguo no había levadura comprada. Se guardaba un trozo de la masa fermentada del día anterior y se mezclaba con la nueva; en unas horas, toda la masa subía. Hacer pan sin levadura era la manera de hacerlo deprisa.
La noche de la salida
Por eso la levadura queda ligada al éxodo. Cuando llega la orden de salir de Egipto, el pueblo lleva la masa antes de que leude, envuelta en sus ropas, y la cuece en el camino como tortas sin levadura, «porque al echarlos fuera los egipcios, no habían tenido tiempo» Éxodo 12:34-39. La fiesta de los Panes sin levadura, siete días unidos a la Pascua, recuerda esa prisa: durante esos días no se come nada leudado y se quita la levadura de las casas Éxodo 12:15-20, Levítico 23:6.
Fuera del altar
En el culto, la levadura tampoco se quema sobre el altar: ninguna ofrenda que se presente a Jehová se hará con levadura Levítico 2:11. Pero no es algo impuro en sí: en Pentecostés se presentan dos panes «cocidos con levadura» como primicias Levítico 23:17, que se ofrecen mecidos ante Jehová y no se queman Levítico 2:12.
Lo que se extiende
Jesús toma la imagen de lo cotidiano. Advierte a sus discípulos: «Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes» Marcos 8:15. Los discípulos piensan que habla de pan, y Mateo aclara que se refería a la enseñanza de fariseos y saduceos Mateo 16:6-12; Lucas, a su hipocresía Lucas 12:1. Algo pequeño y oculto que termina contaminándolo todo.
Pero en una parábola la imagen se invierte: el reino de los cielos es como la levadura que una mujer esconde en tres medidas de harina, «hasta que todo fue leudado» Mateo 13:33. Tres medidas equivalen a una cantidad enorme de harina, suficiente para alimentar a mucha gente: el reino empieza oculto y lo transforma todo.
Pablo usa la imagen de la Pascua para hablar de una comunidad: «¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa?» 1 Corintios 5:6-8, Gálatas 5:9. Como los israelitas limpiaban la casa de levadura antes de la fiesta, los corintios deben limpiarse de «la vieja levadura», porque «nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada».