La última cena
La noche antes de su muerte, Jesús celebra con los doce una comida en Jerusalén. Los tres primeros evangelios la sitúan en la Pascua: los discípulos preguntan dónde preparar «para que comas la pascua» Mateo 26:17-19. Durante la cena, Jesús hace dos gestos nuevos Mateo 26:26-29:
- Con el pan: lo toma, lo bendice, lo parte y lo da: «Tomad, comed; esto es mi cuerpo».
- Con la copa: da gracias y se la da: «Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados».
Y anuncia que no beberá más del fruto de la vid hasta beberlo nuevo en el reino de su Padre. Marcos y Lucas cuentan lo mismo con pequeñas diferencias Marcos 14:22-25 Lucas 22:14-20; Lucas añade la orden: «haced esto en memoria de mí».
La cena en la Iglesia primitiva
Desde el principio, los creyentes se reunían para «el partimiento del pan» Hechos 2:42-46, en las casas y con alegría. En Troas se reúnen «el primer día de la semana… para partir el pan» Hechos 20:7.
El texto más antiguo sobre la cena es el de Pablo a los corintios, escrito antes que los evangelios. Les transmite lo que recibió: el pan, la copa, «haced esto en memoria de mí», y añade: «todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga». Lo hace para corregir un abuso: en Corinto se reunían a comer, pero los ricos comían antes y los pobres se quedaban con hambre. Por eso Pablo pide que cada uno se examine y que esperen unos a otros 1 Corintios 11:20-34.
Para Pablo, la cena expresa también la unidad de la Iglesia: «Siendo uno solo el pan, nosotros, con ser muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan» 1 Corintios 10:16-17.
«Esto es mi cuerpo»
Juan no narra la institución de la cena, pero recoge un discurso de Jesús en Cafarnaúm: «Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros… El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él» Juan 6:53-58. Muchos lo leen en relación con la cena; otros, como una imagen de la fe.