De los ferezeos se sabe, sobre todo, que estaban allí. Aparecen en casi todas las listas de los pueblos de Canaán y, sobre todo, en una pareja que se repite: «el cananeo y el ferezeo». Pero ningún ferezeo tiene nombre, la Biblia no les da antepasado y ninguna fuente externa los menciona. Son el ejemplo más claro de un pueblo que el lector conoce solo como parte del paisaje humano de la tierra.
Ferezeos y cananeos en Génesis y en las listas de Canaán
Cuando surge la disputa entre los pastores de Abraham y los de Lot, entre Bet-el y Hai, el narrador recuerda que «el cananeo y el ferezeo habitaban entonces en la tierra» Génesis 13:3-7. La pareja vuelve en boca de Jacob después de la matanza de Siquem: Simeón y Leví lo han hecho odioso «entre el cananeo y el ferezeo» Génesis 34:30. Y en la primera campaña de Judá tras la muerte de Josué, la tribu derrota a cananeos y ferezeos en Bezec Jueces 1:4-5.
En las listas largas de los pueblos de la tierra, los ferezeos figuran entre los que Dios promete desalojar Génesis 15:20 Éxodo 3:8. A diferencia de cananeos, heteos, jebuseos, amorreos, gergeseos y heveos, no tienen lugar en la Tabla de las naciones Génesis 10:15-18.
La batalla de Bezec y Adoni-bezec
El único episodio en que los ferezeos son protagonistas es la batalla de Bezec. Judá y Simeón suben contra cananeos y ferezeos, matan a diez mil hombres y capturan a su rey, Adoni-bezec, al que cortan los pulgares de manos y pies Jueces 1:3-6. El rey reconoce en eso el castigo por lo que él había hecho a setenta reyes, que recogían las migajas bajo su mesa, y muere en Jerusalén Jueces 1:7.
La tierra de los ferezeos y los refaítas en Josué
Cuando los hijos de José se quejan de que su porción de tierra es pequeña, Josué les responde que suban al bosque y lo talen «en la tierra de los ferezeos y de los refaítas» Josué 17:14-15. El detalle sugiere que los ferezeos ocupaban las zonas boscosas y menos pobladas de la montaña central, las que Israel ocupó más tarde.
Los ferezeos después de la conquista: de Jueces a Esdras
Los ferezeos no desaparecen con la conquista. Jueces los cuenta entre los pueblos con los que Israel convivió, tomando y dando hijas en matrimonio y sirviendo a sus dioses Jueces 3:5-6. Salomón impone trabajo forzado a sus descendientes, junto a los de amorreos, heteos, heveos y jebuseos 1 Reyes 9:20-21.
Siglos después, a la vuelta del exilio, el nombre reaparece cuando los jefes denuncian ante Esdras que el pueblo se ha mezclado en matrimonio con «los pueblos de las tierras», entre ellos los ferezeos Esdras 9:1-2, y en la oración de Nehemías que recuerda la promesa a Abraham Nehemías 9:8.