Tres césares con nombre
El Nuevo Testamento nombra a tres emperadores. Augusto (27 a. C.—14 d. C.), primer emperador, ordena el censo por el que José y María van a Belén Lucas 2:1. Tiberio (14—37 d. C.) reina cuando Juan el Bautista empieza a predicar, «en el año decimoquinto del imperio de Tiberio César» Lucas 3:1, y durante todo el ministerio de Jesús. Claudio (41—54 d. C.) reina durante una gran hambre Hechos 11:28 y expulsa de Roma a los judíos, por lo que Aquila y Priscila llegan a Corinto Hechos 18:2. El César al que apela Pablo, sin nombre en Hechos, es Nerón (54—68 d. C.).
Lo que es de César
Fariseos y herodianos preguntan a Jesús si es lícito pagar tributo a César. La pregunta es una trampa: si dice que sí, pierde al pueblo; si dice que no, se enfrenta a Roma. Jesús pide un denario, pregunta de quién es la imagen y la inscripción —«De César»— y responde: «Dad a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios» Marcos 12:13-17.
«No tenemos más rey que César»
La acusación ante Pilato es política: dicen que Jesús prohíbe dar tributo a César y se hace rey Lucas 23:2. Cuando Pilato quiere soltarlo, lo presionan con el nombre del emperador: «Si a éste sueltas, no eres amigo de César», y los principales sacerdotes llegan a decir: «No tenemos más rey que César» Juan 19:12-15.
La misma acusación persigue a los misioneros. En Tesalónica, arrastran a unos creyentes ante las autoridades acusándolos de contravenir «los decretos de César, diciendo que hay otro rey, Jesús» Hechos 17:6-7.
Apelo a César
Todo ciudadano romano podía apelar al tribunal del emperador. Pablo, retenido durante años en Cesarea, lo hace ante el gobernador Festo: «A César apelo»; y Festo responde: «A César has apelado; a César irás» Hechos 25:10-12. Así llega a Roma. Años después, en su carta a los filipenses, manda saludos de «los de la casa de César» Filipenses 4:22: el evangelio había llegado a los servidores del palacio.
Obedecer y honrar
Pablo pide someterse a las autoridades, porque no hay autoridad que no venga de Dios, y pagar los tributos Romanos 13:1-7; Pedro, «honrad al rey» —el emperador— 1 Pedro 2:13-17. Pero la frase de Pedro termina con un orden de lealtades: «Temed a Dios. Honrad al rey».