La victoria de ese día no la gana Saúl: la desencadena Jonatán, que sube con su paje
de armas por un desfiladero de Micmas y provoca el pánico en el campamento filisteo
1 Samuel 14:1-15.
Mientras tanto, Saúl hace jurar al ejército que nadie comerá nada hasta la noche
1 Samuel 14:24. Jonatán no lo ha oído, moja la vara en un panal y come;
al enterarse, dice en voz alta lo que el narrador quiere que pensemos: su padre ha
turbado al país, y la matanza habría sido mayor si la tropa hubiera comido
1 Samuel 14:29-30. Al anochecer, los hombres, muertos de hambre, se
echan sobre el botín y comen carne con la sangre.
Cuando Dios no responde a la consulta, Saúl busca al culpable por suertes y la suerte
cae sobre Jonatán. Saúl mantiene el juramento —«así me haga Dios y aun me añada, que
sin duda morirás»— y es el pueblo quien rescata a Jonatán1 Samuel 14:44-45. El rey queda desautorizado por su propia gente para
que su hijo no muera por una orden suya.
Estás aquí1 S 14 · SaúlJonatán come del panal y el juramento de Saúl
La victoria de ese día no la gana Saúl: la desencadena Jonatán, que sube con su paje de armas por un desfiladero de Micmas y provoca el pánico en el campamento filisteo.