Moisés, que ha huido de Egipto, apacienta las ovejas de su suegro Jetro, sacerdote de Madián. Lleva el rebaño a través
del desierto y llega a Horeb, «monte de Dios». Allí se le aparece el Ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de una
zarza: la zarza arde, «y la zarza no se consumía» Éxodo 3:1-2. Moisés se dice: «Iré yo ahora y veré esta
grande visión, por qué causa la zarza no se quema» Éxodo 3:3. Ver Moisés y el
Sinaí.
Lo que el texto permite afirmar y lo que no
El texto dice que era una sᵉneh, un arbusto, que ardía sin consumirse y que estaba en el Horeb. No dice qué planta era,
ni su tamaño, ni dónde estaba exactamente el monte, ni que el arbusto se conservara. Todo lo que se añade —la especie, el
lugar, la planta que hoy se enseña— procede de la tradición o de la investigación, no del relato.
§ Escenas alrededor · Zarza ardiente
Primera escena
Aquí empieza «Zarza ardiente».
Estás aquíÉx 3 · Zarza ardienteMoisés ve en el Horeb una zarza que arde sin consumirse
Moisés, que ha huido de Egipto, apacienta las ovejas de su suegro Jetro, sacerdote de Madián.