En el principio
La Biblia empieza por la creación: «En el principio creó Dios los cielos y la tierra» Génesis 1:1-2. El relato de Génesis 1 avanza en seis días de orden creciente —separa la luz de las tinieblas, las aguas de arriba de las de abajo, el mar de la tierra seca— y luego llena cada espacio: astros, peces y aves, animales terrestres, y por último el ser humano. Seis veces repite que lo hecho era «bueno», y al final, «bueno en gran manera» Génesis 1:26-31.
Contra los dioses del cielo
Lo que el relato calla es tan importante como lo que dice. El sol y la luna ni siquiera llevan nombre: son «la lumbrera mayor» y «la lumbrera menor», colocadas para señalar tiempos y estaciones Génesis 1:14-18. En Egipto y Mesopotamia, el sol y la luna eran grandes dioses; en Génesis son lámparas colgadas por Dios.
La imagen de Dios
El ser humano es creado «a imagen de Dios», varón y hembra, y recibe el encargo de señorear sobre la tierra Génesis 1:26-31. En el segundo relato, Dios lo modela del polvo como un alfarero y le sopla aliento de vida Génesis 2:7. El Salmo 8 se asombra de ello: ante la grandeza de los cielos, ¿qué es el hombre? Y, sin embargo, «lo has hecho poco menor que los ángeles» Salmos 8:3-6.
Una obra que sigue hablando
La creación no es solo pasado. Los salmos la celebran como obra de la sabiduría de Dios: «¡Cuán innumerables son tus obras, oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduría» Salmos 104:24. Dios responde a Job con una lista de preguntas sobre la creación: «¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra?» Job 38:4-7. E Isaías usa la creación para consolar a los desterrados: el que llama por su nombre a cada estrella no se ha olvidado de su pueblo Isaías 40:26. El mismo profeta anuncia el horizonte final: «yo crearé nuevos cielos y nueva tierra» Isaías 65:17.
En el Nuevo Testamento
Juan reescribe el principio del Génesis: «En el principio era el Verbo… Todas las cosas por él fueron hechas» Juan 1:1-3. Pablo describe la creación entera «gimiendo» a la espera de ser liberada de la corrupción Romanos 8:19-22 y llama «nueva creación» a quien está en Cristo 2 Corintios 5:17. El Apocalipsis cierra la Biblia volviendo al primer versículo: «Vi un cielo nuevo y una tierra nueva… He aquí, yo hago nuevas todas las cosas» Apocalipsis 21:1-5.