Todo lo que la ley prohíbe
El texto central es Deuteronomio 18. Antes de entrar en Canaán, Moisés advierte que no se imiten «las abominaciones de aquellas naciones», y enumera todas las prácticas que la ley prohíbe: adivinación, agüeros, sortilegios, hechicería, encantamientos, consultar a los espíritus y preguntar a los muertos. La razón no es que esas cosas sean imaginarias, sino que Israel tiene otra manera de conocer la voluntad de Dios: «Profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantará Jehová tu Dios; a él oiréis» Deuteronomio 18:9-15.
La ley de santidad lo repite: «No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos» Levítico 19:31, y castiga con la muerte a quien actúa como médium Levítico 20:27.
Cómo se adivinaba
Los textos bíblicos dejan ver varias técnicas. La más detallada está en Ezequiel: el rey de Babilonia, en un cruce de caminos, decide si atacar Jerusalén o Rabá de los amonitas consultando de tres maneras: «ha sacudido las saetas, consultó a sus ídolos, miró el hígado» Ezequiel 21:21.
Saúl y la mujer de Endor
El caso más conocido es el de Saúl. Él mismo había expulsado a los médiums y adivinos de la tierra. Pero ante el ejército filisteo, cuando Dios no le respondía «ni por sueños, ni por Urim, ni por profetas», se disfraza y va de noche a consultar a una mujer de Endor que evocaba a los muertos, y le pide que haga subir a Samuel. La escena termina con un anuncio terrible: mañana Saúl y sus hijos estarán con Samuel 1 Samuel 28:3-19.
Isaías se burla de quienes, en lugar de consultar a Dios, preguntan «a los encantadores y a los adivinos, que susurran hablando»: «¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos? ¡A la ley y al testimonio!» Isaías 8:19-20.
En el Nuevo Testamento
Las prácticas mágicas siguen presentes en el mundo grecorromano. En Samaria, un tal Simón había asombrado a la gente «con sus artes mágicas», pero cree y se bautiza al oír a Felipe Hechos 8:9-13. En Filipos, Pablo expulsa de una esclava el espíritu de adivinación con el que daba grandes ganancias a sus amos, y eso le cuesta la cárcel Hechos 16:16-18. En Éfeso, muchos que habían practicado la magia traen sus libros y los queman en público; calculan su precio en cincuenta mil piezas de plata Hechos 19:18-20. Pablo incluye la hechicería entre las obras de la carne Gálatas 5:19-21.