El relato reúne al final a los enemigos que tuvo durante su reinado. Hadad, de la familia real de Edom, vuelve de Egipto al saber que David ha muerto, y Rezón se hace con Damasco y es adversario de Israel mientras vive Salomón 1 Reyes 11:14-25. El más peligroso viene de dentro: Jeroboam, un efrateo al que Salomón había puesto al frente de los trabajos forzados de la casa de José 1 Reyes 11:26-28.
El profeta Ahías de Silo lo encuentra en el camino, rasga su manto nuevo en doce pedazos y le da diez: Dios va a arrancar el reino de la mano de Salomón y le dará diez tribus 1 Reyes 11:29-31. Salomón intenta matarlo, y Jeroboam huye a Egipto 1 Reyes 11:40. Después de cuarenta años de reinado, Salomón muere y es sepultado en la ciudad de David, y le sucede su hijo Roboam 1 Reyes 11:42-43. En Siquem, las tribus del norte piden a Roboam que aligere el yugo de su padre; él se niega, y el reino se divide 1 Reyes 12:4 1 Reyes 12:16. Ver la división del reino.
Su papel dentro de la Biblia
Salomón es el rey de la promesa cumplida y el rey del principio de la ruina. En él se cumple la palabra de Natán a David: un hijo construye la casa de Dios y el trono de David queda establecido 2 Samuel 7:12-13. Con él Israel alcanza su mayor extensión, desde el Éufrates hasta la frontera de Egipto, según el texto 1 Reyes 4:21, y Jerusalén se convierte en el centro del culto. Pero el narrador de Reyes lo juzga con la misma medida que a los demás reyes: su corazón no fue perfecto con Dios como el de David su padre 1 Reyes 11:4, y de su reinado sale la división.
Su nombre quedó unido a la literatura sapiencial. La Biblia le atribuye los Proverbios, el Eclesiastés, que se presenta como palabras del «hijo de David, rey en Jerusalén», el Cantar de los Cantares y dos salmos Proverbios 1:1 Eclesiastés 1:1 Cantares 1:1 Salmos 72:1 Salmos 127:1.
Cómo lo recuerda el resto de la Biblia
En Crónicas. El cronista cuenta el reinado casi sin sombras: subraya la preparación del templo, que David le deja planeada y financiada 1 Crónicas 28:9-12, y omite el capítulo de la idolatría (ver la armonía de esta ficha).
En Nehemías. Salomón es la advertencia contra los matrimonios con mujeres extranjeras: si cayó el rey más amado, cualquiera puede caer Nehemías 13:26.
En los evangelios. Jesús lo nombra dos veces. Los lirios del campo están mejor vestidos que «Salomón con toda su gloria» Mateo 6:28-29, y la reina del Sur vino de lejos a oír su sabiduría, «y he aquí más que Salomón en este lugar» Mateo 12:42. En el templo de Herodes, uno de los pórticos llevaba su nombre, y allí enseña Jesús y se reúnen los primeros creyentes Juan 10:23 Hechos 5:12. Mateo lo incluye en la genealogía de Jesús Mateo 1:6-7.
Historia y evidencia
Otros con el mismo nombre
En la Biblia no hay otro Salomón. Sí se habla de los «siervos de Salomón», descendientes de los trabajadores que puso al servicio del templo, que volvieron del exilio con Zorobabel Esdras 2:55-58.