Salomón ama a muchas mujeres extranjeras, además de la hija del faraón: moabitas, amonitas, edomitas, sidonias y heteas, de los pueblos con los que Dios había prohibido emparentar. Tiene setecientas esposas reinas y trescientas concubinas 1 Reyes 11:1-3. Cuando envejece, ellas le inclinan el corazón tras sus dioses: sigue a Astoret, diosa de los sidonios, y a Milcom, de los amonitas, y levanta lugares altos a Quemos y a Moloc en el monte frente a Jerusalén 1 Reyes 11:4-8.
Dios se enoja con él y le anuncia que le arrancará el reino y lo dará a su siervo, aunque no en sus días y no del todo: por amor a David, dejará una tribu a su hijo 1 Reyes 11:9-13. Siglos después, Nehemías lo pone de ejemplo: no hubo rey como él, amado de su Dios, y aun a él lo hicieron pecar las mujeres extranjeras Nehemías 13:26.
Su papel dentro de la Biblia
Salomón es el rey de la promesa cumplida y el rey del principio de la ruina. En él se cumple la palabra de Natán a David: un hijo construye la casa de Dios y el trono de David queda establecido 2 Samuel 7:12-13. Con él Israel alcanza su mayor extensión, desde el Éufrates hasta la frontera de Egipto, según el texto 1 Reyes 4:21, y Jerusalén se convierte en el centro del culto. Pero el narrador de Reyes lo juzga con la misma medida que a los demás reyes: su corazón no fue perfecto con Dios como el de David su padre 1 Reyes 11:4, y de su reinado sale la división.
Su nombre quedó unido a la literatura sapiencial. La Biblia le atribuye los Proverbios, el Eclesiastés, que se presenta como palabras del «hijo de David, rey en Jerusalén», el Cantar de los Cantares y dos salmos Proverbios 1:1 Eclesiastés 1:1 Cantares 1:1 Salmos 72:1 Salmos 127:1.
Cómo lo recuerda el resto de la Biblia
En Crónicas. El cronista cuenta el reinado casi sin sombras: subraya la preparación del templo, que David le deja planeada y financiada 1 Crónicas 28:9-12, y omite el capítulo de la idolatría (ver la armonía de esta ficha).
En Nehemías. Salomón es la advertencia contra los matrimonios con mujeres extranjeras: si cayó el rey más amado, cualquiera puede caer Nehemías 13:26.
En los evangelios. Jesús lo nombra dos veces. Los lirios del campo están mejor vestidos que «Salomón con toda su gloria» Mateo 6:28-29, y la reina del Sur vino de lejos a oír su sabiduría, «y he aquí más que Salomón en este lugar» Mateo 12:42. En el templo de Herodes, uno de los pórticos llevaba su nombre, y allí enseña Jesús y se reúnen los primeros creyentes Juan 10:23 Hechos 5:12. Mateo lo incluye en la genealogía de Jesús Mateo 1:6-7.
Historia y evidencia
Otros con el mismo nombre
En la Biblia no hay otro Salomón. Sí se habla de los «siervos de Salomón», descendientes de los trabajadores que puso al servicio del templo, que volvieron del exilio con Zorobabel Esdras 2:55-58.