En la fiesta del mes séptimo, los sacerdotes suben el arca de la alianza desde la ciudad de David y la colocan en el lugar santísimo, bajo las alas de los querubines. Dentro solo hay las dos tablas de piedra 1 Reyes 8:1-9. Al salir los sacerdotes, una nube llena la casa, y no pueden quedarse a ministrar porque la gloria de Jehová la ha llenado 1 Reyes 8:10-11.
Salomón ora de pie ante el altar, con las manos extendidas al cielo. Su oración tiene una idea central: si los cielos de los cielos no pueden contener a Dios, mucho menos esta casa; pero que sus ojos estén abiertos sobre ella y escuche lo que se le pida desde allí 1 Reyes 8:22-30. Pide por el pueblo cuando peque, cuando haya sequía o derrota, cuando esté desterrado, e incluso por el extranjero que venga de lejos a orar 1 Reyes 8:41-43 1 Reyes 8:46-50.
Dios le responde con una advertencia: si él y sus hijos se apartan, esta casa será desechada 1 Reyes 9:1-9.
Su papel dentro de la Biblia
Salomón es el rey de la promesa cumplida y el rey del principio de la ruina. En él se cumple la palabra de Natán a David: un hijo construye la casa de Dios y el trono de David queda establecido 2 Samuel 7:12-13. Con él Israel alcanza su mayor extensión, desde el Éufrates hasta la frontera de Egipto, según el texto 1 Reyes 4:21, y Jerusalén se convierte en el centro del culto. Pero el narrador de Reyes lo juzga con la misma medida que a los demás reyes: su corazón no fue perfecto con Dios como el de David su padre 1 Reyes 11:4, y de su reinado sale la división.
Su nombre quedó unido a la literatura sapiencial. La Biblia le atribuye los Proverbios, el Eclesiastés, que se presenta como palabras del «hijo de David, rey en Jerusalén», el Cantar de los Cantares y dos salmos Proverbios 1:1 Eclesiastés 1:1 Cantares 1:1 Salmos 72:1 Salmos 127:1.
Cómo lo recuerda el resto de la Biblia
En Crónicas. El cronista cuenta el reinado casi sin sombras: subraya la preparación del templo, que David le deja planeada y financiada 1 Crónicas 28:9-12, y omite el capítulo de la idolatría (ver la armonía de esta ficha).
En Nehemías. Salomón es la advertencia contra los matrimonios con mujeres extranjeras: si cayó el rey más amado, cualquiera puede caer Nehemías 13:26.
En los evangelios. Jesús lo nombra dos veces. Los lirios del campo están mejor vestidos que «Salomón con toda su gloria» Mateo 6:28-29, y la reina del Sur vino de lejos a oír su sabiduría, «y he aquí más que Salomón en este lugar» Mateo 12:42. En el templo de Herodes, uno de los pórticos llevaba su nombre, y allí enseña Jesús y se reúnen los primeros creyentes Juan 10:23 Hechos 5:12. Mateo lo incluye en la genealogía de Jesús Mateo 1:6-7.
Historia y evidencia
Otros con el mismo nombre
En la Biblia no hay otro Salomón. Sí se habla de los «siervos de Salomón», descendientes de los trabajadores que puso al servicio del templo, que volvieron del exilio con Zorobabel Esdras 2:55-58.