Cuando David, ya rey de todo Israel, sube contra la fortaleza jebusea de Jerusalén, promete que el primero que derrote a los jebuseos será jefe y capitán. «Entonces Joab hijo de Sarvia subió el primero, y fue hecho jefe» 1 Crónicas 11:6. Desde entonces es el jefe del ejército 2 Samuel 8:16, y Crónicas añade que reparó el resto de la ciudad 1 Crónicas 11:8. Ver Jerusalén y los jebuseos.
Su papel dentro de la Biblia
Joab es el general sin el cual el reino de David no habría existido, y a la vez el hombre que muestra su lado oscuro. Por él pasan las grandes victorias, el crimen contra Urías, la muerte del hijo amado y las venganzas personales. Su final, con la orden de David a Salomón, deja una pregunta que el texto no responde del todo: si el rey castiga por fin una sangre injusta, o si se deshace de un hombre que sabía demasiado y había apostado por el heredero equivocado.