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Nacen los hijos de Jacob: Lea, Raquel, Bilha y Zilpa

Gn 29 Génesis 29:31—30:24

Antiguo Testamento Génesis c. siglo XIX a.C. (Bronce Medio), según la cronología del Génesis; vivió 147 años

§ La escena

El Señor ve que Lea es menospreciada y le da hijos, mientras Raquel es estéril. Lea pone a cada hijo un nombre que habla de su situación: Rubén, porque Dios vio su aflicción y «ahora me amará mi marido»; Simeón, porque «oyó Jehová que yo era menospreciada»; Leví, porque ahora su marido se uniría a ella; y Judá, «esta vez alabaré a Jehová» Génesis 29:31-35.

Raquel, celosa, le exige a Jacob: «Dame hijos, o si no, me muero». Él se enoja: «¿Soy yo acaso Dios, que te impidió el fruto de tu vientre?» Génesis 30:1-2. Ella le da a su sierva Bilha, y los hijos de Bilha —Dan y Neftalí— cuentan como suyos. Lea responde igual con su sierva Zilpa, que da a luz a Gad y Aser Génesis 30:3-13.

La rivalidad llega a las mandrágoras, una planta a la que se atribuía poder para favorecer la fertilidad: Raquel se las cambia a Lea por una noche con Jacob Génesis 30:14-16. Lea tiene entonces a Isacar, a Zabulón y a una hija, Dina Génesis 30:17-21. Al final, «se acordó Dios de Raquel», y nace José Génesis 30:22-24.

Once hijos varones nacen en Harán, de cuatro madres, en un clima de competencia abierta. De ellos saldrán las tribus de Israel, y de esas rivalidades, buena parte de los conflictos de la familia, empezando por la historia de José.

Su papel dentro de la Biblia

Jacob es el patriarca que convierte a una familia en un pueblo. Abraham recibe la promesa; Isaac la transmite; con Jacob, la promesa se multiplica en doce hijos y recibe un nombre colectivo. Desde entonces «Israel» y «Jacob» son también el nombre del pueblo entero: los profetas y los salmos los usan como sinónimos Isaías 41:8 Salmos 46:7. Las tribus se ordenan y se nombran a partir de sus hijos Éxodo 1:1-5 Números 1:5-15, y el Dios de Israel se presenta ante Moisés como «el Dios de Abraham, Dios de Isaac y Dios de Jacob» Éxodo 3:6 Éxodo 3:15.

Su historia es, además, la de un elegido que no es ejemplar. Engaña, negocia, favorece a unos hijos sobre otros, tiene miedo y no lo oculta. La Biblia no lo presenta como modelo moral, sino como alguien a quien Dios sostiene a pesar de él mismo y a quien transforma poco a poco: del voto con condiciones en Bet-el a la oración humilde junto al Jaboc, del hijo que engaña a un padre ciego al padre ciego que bendice a sabiendas.

Cómo lo recuerda el resto de la Biblia

En los profetas, como espejo del pueblo. Oseas repasa su vida para acusar a Israel: en el vientre tomó a su hermano por el talón, luchó con el ángel, lloró y le rogó, y en Bet-el Dios habló con él Oseas 12:2-4; huyó a Aram y sirvió por una mujer Oseas 12:12. Jeremías juega con su nombre para describir una sociedad donde «todo hermano engaña» —en hebreo, ʿaqov yaʿqov, «suplanta como Jacob» Jeremías 9:4.

En la confesión de fe de Israel. El israelita que llevaba sus primicias al santuario debía empezar diciendo: «Un arameo a punto de perecer fue mi padre, el cual descendió a Egipto» Deuteronomio 26:5. La historia de Israel empieza así con un antepasado sin tierra, vinculado a la familia aramea de Labán.

En la elección. Malaquías abre su libro con una frase de Dios: «Amé a Jacob, y a Esaú aborrecí» Malaquías 1:2-3. Pablo la une al oráculo del nacimiento para mostrar que la elección de Dios no depende de las obras: se decidió «no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal» Romanos 9:10-13.

En el Nuevo Testamento. Jesús usa la fórmula «el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob» para argumentar la resurrección: Dios «no es Dios de muertos, sino de vivos» Mateo 22:32, y anuncia que muchos se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino Mateo 8:11. En Samaria, junto a Sicar, está el «pozo de Jacob», cerca de la heredad que Jacob dio a su hijo José, y la mujer samaritana le pregunta a Jesús si es mayor que «nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo» Juan 4:5-6 Juan 4:12. Génesis no menciona ese pozo: es memoria local que el evangelio recoge. La carta a los Hebreos lo incluye entre los que vivieron por fe: bendijo a los hijos de José y adoró al morir Hebreos 11:20-21, y pone a Esaú como advertencia de quien vende su herencia por una comida Hebreos 12:16-17.

Historia y evidencia

No hay ninguna mención de Jacob fuera de la Biblia, y no se espera encontrarla: era el jefe de un clan de pastores, no un rey que dejara inscripciones.

Otros con el mismo nombre

  • Jacob, padre de José, el esposo de María, en la genealogía de Jesús según Mateo Mateo 1:15-16. Lucas da otro nombre para el padre de José: Elí Lucas 3:23. No tiene ficha propia.
  • Santiago. El nombre griego Iákōbos, que en el Nuevo Testamento se traduce «Santiago», es la forma griega de Jacob. Lo llevan, entre otros, Santiago hijo de Zebedeo y Santiago hijo de Alfeo.
§ Escenas alrededor · Jacob