Arfad aparece en la Biblia siempre en boca del enemigo. Era la capital de un reino arameo del norte de Siria, y cuando Asiria la conquistó se convirtió en uno de los nombres con que los asirios recordaban a los demás pueblos que nadie les resistía. Su caída se usó como amenaza contra Jerusalén.
Ubicación y contexto
Estaba al norte de Alepo, en la llanura del norte de Siria, en las rutas que unían el Éufrates con la costa. Era la capital del reino de Bit-Agusi, uno de los estados arameos que dominaban la región antes de la expansión asiria. Ver los arameos.
Historia bíblica del lugar
En Isaías, el rey de Asiria se jacta: «¿No es Hamat como Arfad, y Samaria como Damasco?». Isaías 10:9 En el asedio de Jerusalén, el Rabsaces de Senaquerib pregunta: «¿Dónde está el dios de Hamat y de Arfad?» 2 Reyes 18:34, y la carta del rey repite el desafío. 2 Reyes 19:13 Para Jerusalén, Arfad era la prueba de lo que le esperaba. Ver Senaquerib y Ezequías.
Dónde aparece el lugar en el texto, agrupado por el papel que cumple en cada tramo del relato. No es la historia de lo que ocurrió allí, sino en qué contextos lo nombra la Biblia.
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Un ejemplo de la fuerza asiria
ProfetasEl rey de Asiria y su Rabsaces la citan entre las ciudades cuyos dioses no las libraron.
Isaías 10:9 · 2 Reyes 18:34 · 2 Reyes 19:13 · Isaías 36:19 · Isaías 37:13
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En el oráculo contra Damasco
ProfetasHamat y Arfad se confunden al oír la mala noticia.