La orden es recoger según lo que cada uno coma: un gomer por persona, según el número de la gente de cada tienda. Unos recogen más y otros menos, pero al medirlo con el gomer, ni al que recogió mucho le sobra ni al que recogió poco le falta Éxodo 16:16-18. Pablo citará esta frase siglos después para pedir a los corintios que compartan con los necesitados 2 Corintios 8:15.
No se puede guardar nada para el día siguiente. Algunos no hacen caso, y lo guardado cría gusanos y huele mal Éxodo 16:19-20. Pero el sexto día cada uno recoge dos gomeres, y Moisés explica que mañana es el día de reposo: lo que sobre se guarda, y esa vez no se pudre ni cría gusanos Éxodo 16:22-24. El séptimo día no hay maná en el campo. Algunos salen a buscarlo igualmente y no lo encuentran, y Dios pregunta hasta cuándo se negarán a guardar sus mandamientos Éxodo 16:25-28. El pueblo reposa el séptimo día Éxodo 16:29-30.