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Isaías y el rey Acaz: la señal de Emanuel

Is 7 Isaías 7:1—8:18

Antiguo Testamento Isaías c. 740—700 a.C.; reinados de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías en Judá (Isaías 1:1). Cronología de los reyes aproximada y discutida.

§ La escena

Isaías no es un profeta del desierto ni de la aldea. Todo lo que el texto cuenta de él ocurre en Jerusalén, cerca del rey: sale a buscar a Acaz a un acueducto de la ciudad, recibe a los ministros de Ezequías, entra en la habitación del rey enfermo y le pide cuentas por los embajadores que ha recibido. Durante unos cuarenta años, bajo cuatro reyes de Judá Isaías 1:1, vuelve una y otra vez sobre la misma cuestión: en quién pone Judá su confianza cuando el mundo se derrumba alrededor Isaías 7:9 Isaías 30:15.

Ese mundo lo define Asiria. En la segunda mitad del siglo VIII a.C., el imperio que gobernaba desde el Tigris avanza hacia el Mediterráneo y convierte en provincias o en vasallos a los reinos de Siria, Israel, Filistea y Judá. Isaías ve caer Damasco y Samaria, y ve a Senaquerib ante las murallas de Jerusalén. La ficha sigue esos momentos; el libro que lleva su nombre, que va mucho más allá de ellos, se trata al final.

Pocos años después, hacia 734 a.C., Jerusalén está en peligro. Rezín, rey de Siria, y Peka, rey de Israel, suben contra ella Isaías 7:1 con un plan: tomar Judá y poner en el trono a un rey de su elección, el hijo de Tabeal Isaías 7:6. Cuando la noticia llega a la corte, el corazón del rey y el de su pueblo se estremecen «como se estremecen los árboles del monte a causa del viento» Isaías 7:2.

Dios envía a Isaías a buscar a Acaz al extremo del acueducto del estanque de arriba, en el camino del campo del Lavador, y le manda llevar consigo a su hijo Sear-jasub Isaías 7:3. El nombre significa «un resto volverá». El mensaje es tranquilizador: los dos reyes son dos cabos de tizón que humean, y su plan no se cumplirá Isaías 7:4-7. Pero va acompañado de una condición que es un juego de palabras en hebreo: si no creéis, no permaneceréis Isaías 7:9.

Isaías ofrece al rey pedir una señal, tan honda como el Seol o tan alta como el cielo. Acaz la rechaza con una fórmula piadosa —no quiere tentar a Jehová—, y el profeta le responde que el Señor dará la señal de todos modos: la joven concebirá, dará a luz un hijo y lo llamará Emanuel, «Dios con nosotros» Isaías 7:10-14. Antes de que ese niño sepa distinguir el bien del mal, la tierra de los dos reyes que Acaz teme quedará abandonada Isaías 7:16.

Acaz no sigue el consejo. El libro de los Reyes cuenta que envió mensajeros y el oro y la plata del templo a Tiglat-pileser, rey de Asiria, declarándose su siervo y su hijo, y que el asirio subió contra Damasco y la tomó 2 Reyes 16:7-9. Isaías, por su parte, escribe en una tabla grande un nombre, Maher-salal-hasbaz, ante dos testigos, y pone ese nombre al hijo que le da «la profetisa»: significa «el saqueo se apresura, el botín se precipita», y anuncia que antes de que el niño sepa decir «padre» y «madre», las riquezas de Damasco y de Samaria serán llevadas ante el rey de Asiria Isaías 8:1-4. De sí mismo y de sus hijos dirá que son «por señales y presagios en Israel» Isaías 8:18.

Lo que se contó de su muerte

La Biblia no dice cómo ni cuándo murió Isaías. La última fecha que se puede deducir del libro es la muerte de Senaquerib, en 681 a.C., si fue el propio profeta quien la puso por escrito Isaías 37:38.

Cómo lo recuerda la Biblia

Fuera de su libro, el Antiguo Testamento lo conoce sobre todo como el profeta de Ezequías: 2 Reyes repite casi palabra por palabra los capítulos 36 a 39 2 Reyes 19:2 2 Reyes 20:1, y Crónicas lo presenta como cronista de dos reinados —los hechos de Uzías y los de Ezequías, «escritos en la visión del profeta Isaías»— y como el que oró junto al rey durante el asedio 2 Crónicas 26:22 2 Crónicas 32:20 2 Crónicas 32:32.

En el Nuevo Testamento es el profeta más citado. Con sus palabras se explica la misión de Juan el Bautista Mateo 3:3; Jesús abre su predicación en Nazaret leyendo un pasaje suyo y diciendo que se ha cumplido ese día Lucas 4:17-21; el evangelio de Juan usa su visión del capítulo 6 para explicar por qué muchos no creyeron Juan 12:39-41; y Pablo lo cita para hablar del resto de Israel y de la llegada de los gentiles Romanos 9:27 Romanos 15:12. La idea que Isaías recibió en el templo —un pueblo que oye sin entender— reaparece en boca de Jesús y de Pablo Mateo 13:14-15 Hechos 28:25-27.

§ Escenas alrededor · Isaías