Isaías 40—66: consuelo, Ciro y el siervo de Jehová
Is 40Isaías 40:1-11
Antiguo TestamentoIsaíasc. 740—700 a.C.; reinados de Uzías, Jotam, Acaz y Ezequías en Judá (Isaías 1:1). Cronología de los reyes aproximada y discutida.11 versículos
Isaías no es un profeta del desierto ni de la aldea. Todo lo que el texto cuenta de él
ocurre en Jerusalén, cerca del rey: sale a buscar a Acaz a un acueducto de la ciudad,
recibe a los ministros de Ezequías, entra en la habitación del rey enfermo y le pide
cuentas por los embajadores que ha recibido. Durante unos cuarenta años, bajo cuatro
reyes de Judá Isaías 1:1, vuelve una y otra vez sobre la misma cuestión: en
quién pone Judá su confianza cuando el mundo se derrumba alrededor Isaías 7:9Isaías 30:15.
Ese mundo lo define Asiria. En la segunda mitad del siglo VIII a.C., el imperio que
gobernaba desde el Tigris avanza hacia el Mediterráneo y convierte en provincias o en
vasallos a los reinos de Siria, Israel, Filistea y Judá. Isaías ve caer Damasco y
Samaria, y ve a Senaquerib ante las murallas de Jerusalén. La ficha sigue esos
momentos; el libro que lleva su nombre, que va mucho más allá de ellos, se trata al
final.
A partir del capítulo 40, el libro cambia de tono y de horizonte. Ya no habla Asiria ni
aparece Isaías en escena. Se dirige a una Jerusalén que ya ha cumplido su condena, y la
primera palabra es «consolad» Isaías 40:1-2. Una voz clama que se prepare
en el desierto un camino para Dios Isaías 40:3. Más adelante nombra a
Ciro, rey de Persia, como pastor de Dios y su ungido, el que dirá a Jerusalén que sea
reedificada Isaías 44:28Isaías 45:1.
En esa parte del libro aparecen también los pasajes sobre el «siervo de Jehová», el
último de los cuales describe a un siervo despreciado, herido y llevado como cordero al
matadero, cuyo sufrimiento es por los pecados de otros
Isaías 52:13—53:12. Y el libro termina con la promesa de cielos nuevos y
tierra nueva Isaías 65:17Isaías 66:22.
Lo que se contó de su muerte
La Biblia no dice cómo ni cuándo murió Isaías. La última fecha que se puede deducir del
libro es la muerte de Senaquerib, en 681 a.C., si fue el propio profeta quien la puso
por escrito Isaías 37:38.
Cómo lo recuerda la Biblia
Fuera de su libro, el Antiguo Testamento lo conoce sobre todo como el profeta de
Ezequías: 2 Reyes repite casi palabra por palabra los capítulos 36 a 39
2 Reyes 19:22 Reyes 20:1, y Crónicas lo presenta como
cronista de dos reinados —los hechos de Uzías y los de Ezequías, «escritos en la
visión del profeta Isaías»— y como el que oró junto al rey durante el asedio
2 Crónicas 26:222 Crónicas 32:202 Crónicas 32:32.
En el Nuevo Testamento es el profeta más citado. Con sus palabras se explica la
misión de Juan el BautistaMateo 3:3; Jesús abre su predicación en
Nazaret leyendo un pasaje suyo y diciendo que se ha cumplido ese día
Lucas 4:17-21; el evangelio de Juan usa su visión del capítulo 6 para
explicar por qué muchos no creyeron Juan 12:39-41; y Pablo lo cita para
hablar del resto de Israel y de la llegada de los gentiles
Romanos 9:27Romanos 15:12. La idea que Isaías recibió en el
templo —un pueblo que oye sin entender— reaparece en boca de Jesús y de Pablo
Mateo 13:14-15Hechos 28:25-27.