Después de Números, el Antiguo Testamento no vuelve a nombrar la vara de Aarón. La siguiente vez que aparece es en la carta a los Hebreos, siglos más tarde, cuando el autor describe el santuario y enumera lo que había en el arca: la urna de oro con el maná, la vara de Aarón que reverdeció y las tablas del pacto Hebreos 9:4.
Ese «dentro» no coincide con los otros dos textos. Números la deja delante del testimonio Números 17:10, igual que la vasija del maná Éxodo 16:33-34, y el relato de la dedicación del templo es tajante: en el arca no había nada más que las dos tablas de piedra 1 Reyes 8:9. La diferencia se muestra arriba, en la tabla de fuentes, y no se resuelve: puede que la vara estuviera junto al arca y se la cuente con ella; puede que en algún momento se guardara dentro y en tiempos de Salomón ya no estuviera; o puede que Hebreos siga otra tradición. El texto no permite elegir.