La instrucción es sencilla y muy concreta. Moisés debe recoger una vara de cada casa paterna, de cada uno de los jefes: doce varas, y escribir en cada una el nombre de su dueño Números 17:1-2. En la vara de Leví se escribe el nombre de Aarón Números 17:3. Luego se dejan todas en la tienda de reunión, delante del testimonio, que es el lugar donde Dios dice que se encuentra con ellos Números 17:4. La regla la anuncia Dios mismo: florecerá la vara del hombre que él escoja, y así se acabarán las quejas contra Moisés y Aarón Números 17:5.
Los jefes entregan sus varas, doce en total, y la de Aarón está entre ellas Números 17:6. Moisés las deja ante el Señor, en el tabernáculo del testimonio Números 17:7. Nadie hace nada más. Se espera a la mañana.
Esquema · reconstrucción a partir del texto
Obra de arte