«Vio Jehová que Lea era menospreciada, y le dio hijos; pero Raquel era estéril» Génesis 29:31. Los nombres que Lea pone a sus cuatro primeros hijos cuentan su historia. A Rubén, porque Jehová ha mirado su aflicción, y «ahora me amará mi marido»; a Simeón, porque Jehová ha oído que era menospreciada; a Leví, porque «ahora se unirá mi marido conmigo». Al cuarto lo llama Judá: «esta vez alabaré a Jehová», y deja de dar a luz Génesis 29:32-35.
Muerte y memoria
El Génesis no cuenta la muerte de Lea. Solo la menciona Jacob en su lecho, al pedir que lo entierren en la cueva de Macpela, junto a Abraham y Sara, Isaac y Rebeca: «allí también sepulté yo a Lea» Génesis 49:29-31. La mujer menos amada es la que descansa junto a Jacob; Raquel quedó enterrada en el camino de Efrata. Ver Hebrón.
Su descendencia pesa más que su historia. De Lea vienen Leví, la tribu de los sacerdotes, y Judá, la de David y, según los evangelios, la de Jesús Mateo 1:2-3. Cuando los ancianos de Belén bendicen el matrimonio de Booz con Rut, la ponen junto a su hermana como fundadora del pueblo: que Dios haga a la mujer «como a Raquel y a Lea, las cuales edificaron la casa de Israel» Rut 4:11.