Saúl acaba de ser proclamado rey y forma un pequeño ejército permanente: dos mil hombres con él en Micmas y en el monte de Bet-el, y mil con su hijo Jonatán en Gabaa de Benjamín 1 Samuel 13:2. Jonatán ataca la guarnición de los filisteos que hay en Geba, y la noticia desata la guerra: los filisteos reúnen un ejército enorme, y muchos israelitas se esconden en cuevas y cisternas 1 Samuel 13:3-7. Ver Saúl y los filisteos.
Su papel dentro de la Biblia
Jonatán es la figura que hace posible el paso del trono de Saúl a David sin que David aparezca como usurpador. El heredero legítimo reconoce a su rival, lo protege de su propio padre y le cede de palabra lo que le correspondía. Al mismo tiempo, se mantiene leal a Saúl hasta el final y muere a su lado. El relato lo muestra fiel a los dos: a su padre como hijo y a David como amigo.