eLogos

El templo de Ezequiel y el río que sale del santuario

Ez 40 Ezequiel 40:1—48:35

Antiguo Testamento Ezequiel Deportado en 597 a.C.; profetiza entre 593 y 571 a.C. en Babilonia (Ezequiel 1:2; Ezequiel 29:17).

← Escena anterior Escena siguiente →
§ La escena

Ezequiel pasa su vida adulta a casi mil kilómetros de Jerusalén en línea recta, pero no habla de otra cosa. Es sacerdote, formado para servir en el templo, y le toca vivir el destierro antes que la mayoría: sale de Judá con la primera gran deportación, la de 597 a.C., junto al rey Joaquín, su corte, los soldados y los artesanos 2 Reyes 24:14-15. Desde entonces, él y los demás deportados viven en Babilonia sabiendo que en Jerusalén sigue habiendo rey, templo y gente que cree que lo peor ya ha pasado.

El libro que lleva su nombre es el más ordenado de los proféticos. Está escrito casi entero en primera persona y trae fechas precisas, contadas desde el año de la deportación del rey Joaquín. Gracias a ellas se puede seguir la vida del profeta casi mes a mes, y ver cómo su mensaje cambia de golpe el día en que llega la noticia de la caída de Jerusalén.

En el año veinticinco del destierro, catorce años después de la caída de Jerusalén, Ezequiel es llevado de nuevo en visión a la tierra de Israel, a un monte muy alto, y un hombre con una caña de medir le enseña un templo Ezequiel 40:1-3. Los capítulos siguientes son casi un plano: medidas de puertas, atrios y cámaras, normas para los sacerdotes y un nuevo reparto de la tierra entre las tribus.

El centro de la visión es el regreso de lo que se había ido. La gloria de Dios vuelve por el camino del oriente, por donde había salido, y llena la casa Ezequiel 43:2-5. Del umbral del templo brota agua que corre hacia el oriente y crece hasta ser un río que no se puede cruzar; al llegar al mar Muerto, sus aguas quedan saneadas y se llenan de peces Ezequiel 47:1-9. Y el libro termina con el nuevo nombre de la ciudad: Yahvé-shamá, «Jehová allí» Ezequiel 48:35.

Una profecía corregida por el propio libro

El último oráculo fechado de Ezequiel, del año 571 a.C., es también uno de los más llamativos. Años antes había anunciado que Nabucodonosor destruiría Tiro y que la ciudad no sería reedificada nunca Ezequiel 26:7-14. Ahora reconoce que el rey de Babilonia y su ejército trabajaron duramente contra Tiro «y ni para él ni para su ejército hubo paga», y anuncia que Dios le dará Egipto como salario Ezequiel 29:17-20.

Cómo lo recuerda la Biblia

Fuera de su libro, ningún texto bíblico nombra a Ezequiel. Sus imágenes, en cambio, reaparecen con frecuencia. Jesús se presenta como el buen pastor que busca a sus ovejas y habla de un solo rebaño y un solo pastor, lenguaje muy cercano al de Ezequiel 34 Juan 10:11 Juan 10:16. Pablo usa su promesa de que Dios habitará con su pueblo 2 Corintios 6:16. Y el Apocalipsis está construido en buena parte con sus visiones: los cuatro seres vivientes alrededor del trono Apocalipsis 4:6-8, el librito que el vidente come y le sabe dulce como la miel Apocalipsis 10:9-10, Gog y Magog Apocalipsis 20:8 Ezequiel 38:2, la ciudad medida con una caña y el río de agua de vida Apocalipsis 21:15 Apocalipsis 22:1-2.

§ Escenas alrededor · Ezequiel
← Anterior Ez 37 · Ezequiel Ezequiel y el valle de los huesos secos

Con la noticia de la caída, el tono del libro cambia.

Estás aquí Ez 40 · Ezequiel El templo de Ezequiel y el río que sale del santuario

En el año veinticinco del destierro, catorce años después de la caída de Jerusalén, Ezequiel es llevado de nuevo en visión a la tierra de Israel, a un monte muy alto, y un hombre con una caña de medir le enseña un…

Última escena

Aquí termina la ficha de Ezequiel.