Una coalición de cuatro reyes del oriente —encabezados por Quedorlaomer de Elam— somete y luego arrasa a cinco reyes de la llanura del Jordán, entre ellos el de Sodoma Génesis 14:1-11. Se llevan cautivos a los habitantes con sus bienes. Entre ellos, Lot Génesis 14:12. Un fugitivo llega y se lo cuenta a Abram Génesis 14:13.
La reacción del patriarca desmiente su imagen de anciano tranquilo. Arma a trescientos dieciocho hombres nacidos en su casa Génesis 14:14, organiza una persecución nocturna hasta Hoba —al norte de Damasco— cae sobre los invasores desde varios frentes, y recupera todo: personas, bienes y a Lot Génesis 14:15-16.
Al volver, dos reyes lo esperan en el valle de Save. El primero es el rey de Sodoma, que le ofrece quedarse con todo el botín Génesis 14:17,21. El segundo aparece de la nada: Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, saca pan y vino, lo bendice, y recibe de Abram los diezmos de todo Génesis 14:18-20. Abram jura al rey de Sodoma no quedarse con nada, ni un hilo ni la correa de un zapato, para que nadie diga «yo enriquecí a Abram» Génesis 14:22-23. Solo pide que sus aliados cobren su parte Génesis 14:24.