La familia de Abram vive en Ur de los caldeos Génesis 11:28, en la baja Mesopotamia. Josué lo dirá sin adornos siglos después: al otro lado del río habitaban los padres —Taré incluido— y servían a dioses extraños Josué 24:2. No hay un patriarca creyente que sale de una familia creyente; hay un hombre sacado de un mundo politeísta.
Harán, el hermano de Abram, muere en Ur antes que su padre, dejando un hijo pequeño llamado Lot Génesis 11:27-28. Y sale Taré con su hijo Abram, la nuera Sarai y el nieto huérfano Lot, con destino a Canaán Génesis 11:31. No llegan. Se detienen en Carán —a mitad de camino, en la alta Mesopotamia— y ahí se quedan. Taré muere en Carán a los doscientos cinco años Génesis 11:32.
Estaba escrito que llegarían a Canaán y no lo lograron. Es su hijo Abram quien retomará el viaje interrumpido.