Las vestiduras no eran de Aarón, sino del cargo. Cuando llega el momento de su muerte, Dios manda a Moisés subir con Aarón y su hijo Eleazar al monte Hor, desnudar a Aarón de sus vestiduras y vestir con ellas a Eleazar. Así lo hacen, y Aarón muere en la cumbre; Moisés y Eleazar bajan solos, y el pueblo hace duelo treinta días Números 20:25-29.
La ley lo había previsto: las vestiduras santas de Aarón serían de sus hijos después de él, para ser ungidos y consagrados con ellas Éxodo 29:29-30. La continuidad del sacerdocio se representa con una prenda que pasa de un cuerpo a otro.