Ezequías, rey de Judá, se ha rebelado contra Asiria y ha dejado de servirle 2 Reyes 18:7. En el año catorce de su reinado, Senaquerib sube contra todas las ciudades fortificadas de Judá y las toma 2 Reyes 18:13. Ezequías le envía un mensaje a Laquis, donde está el rey asirio: «Yo he pecado; apártate de mí, y haré todo lo que me impongas». Senaquerib le impone trescientos talentos de plata y treinta de oro, y Ezequías tiene que arrancar el oro con que había cubierto las puertas del templo 2 Reyes 18:14-16. Ver Ezequías y Laquis.
Su papel dentro de la Biblia
Senaquerib es la cara del imperio que amenaza con borrar a Judá como había borrado a Israel. En el relato bíblico, su campaña es la gran prueba del reinado de Ezequías y de la palabra de Isaías: la ciudad confía en Dios y no cae. Por eso es uno de los episodios que la Biblia cuenta tres veces, en Reyes, en Isaías y en Crónicas 2 Reyes 18:13 Isaías 36:1 2 Crónicas 32:1. Su arrogancia ilustra lo que Isaías había dicho del rey de Asiria: una vara en la mano de Dios que se cree el brazo que la mueve, «¿Se gloriará el hacha contra el que con ella corta?» Isaías 10:5-15.