Esa misma noche, el ángel de Jehová sale y mata en el campamento de los asirios a ciento ochenta y cinco mil; por la mañana, todo está lleno de cadáveres. Senaquerib levanta el campamento, se vuelve y se queda en Nínive 2 Reyes 19:35-36. Crónicas lo resume así: el rey de Asiria volvió avergonzado a su tierra 2 Crónicas 32:21.
Su papel dentro de la Biblia
Senaquerib es la cara del imperio que amenaza con borrar a Judá como había borrado a Israel. En el relato bíblico, su campaña es la gran prueba del reinado de Ezequías y de la palabra de Isaías: la ciudad confía en Dios y no cae. Por eso es uno de los episodios que la Biblia cuenta tres veces, en Reyes, en Isaías y en Crónicas 2 Reyes 18:13 Isaías 36:1 2 Crónicas 32:1. Su arrogancia ilustra lo que Isaías había dicho del rey de Asiria: una vara en la mano de Dios que se cree el brazo que la mueve, «¿Se gloriará el hacha contra el que con ella corta?» Isaías 10:5-15.